Agencias

"Apuntó y disparó", dice Shaun Hegarty en el juicio por la muerte de Aramburu

(Corrige el nombre del amigo de Aramburu en el título)

Carmen Menéndez Cobos

París, 15 sep (EFE).- El juicio por la muerte en 2022 del exjugador de rubgy argentino Federico Aramburu llegó este martes a su ecuador con el testimonio más importante, el de Shaun Hegarty, el amigo con el que se encontraba la noche en la que murió por los disparos de Loïk Le Priol y Romain Bouvier en una zona céntrica de París.

"No hubo tiros de advertencia, no, en absoluto, estoy convencido. Si (Le Priol) hizo una parada mientras disparaba (contra Aramburu) fue para apuntar mejor. Apuntó y disparó", afirmó ante la corte.

Hegarty explicó que en el momento en el que Le Priol, acusado de asesinato, disparó contra su amigo, él se encontraba en un estado total de sideración que le impidió reaccionar: "Estoy allí, pero mi cerebro está bloqueado. No puedo comprender lo que está sucediendo. Sólo quiero irme al hotel".

Según su relato, su cerebro "no se reconectó" hasta que Aramburu, tendido en el suelo y con seis heridas de bala en el cuerpo, le dijo: "Shaun, llama a la policía, voy a morir".

"Le cogí en los brazos. Se ahogaba, tenía sangre en la boca. Llegó gente y trató de reanimarlo, pero yo ya sabía que se había ido", narró con la voz entrecortada.

Hegarty contó que lo primero que hizo tras hablar con la policía fue llamar a María, la mujer de Aramburu y madre de sus tres hijos, que no respondió al teléfono. "En ese momento me doy cuenta de que María va a vivir el peor día de su vida y de que no sé quién va a estar con ella en ese momento".

La sala Voltaire del Tribunal de París está llena a rebosar de público y prensa. Los gendarmes piden a la gente que se desplace para dejar espacio para la familia y los amigos, tan numerosos que no caben en los bancos reservados a las partes civiles.

Shaun Hegarty habla con voz clara y pausada y sólo eleva el tono cuando uno de los abogados de la defensa le acusa de haber "dado un fuerte golpe en la parte trasera de la cabeza de Le Priol" con un trapo con varios cubitos de hielo mientras este se peleaba con Aramburu.

El abogado llegó a calificar los hielos de "arma" y se preguntó si ese golpe no podría haber contribuido a que Le Priol se sintiera amenazado y, por ende, abriera fuego contra Aramburu. Palabras que provocaron la indignación del exjugador de rugby.

"Sólo quería separarlos, pero estaba muy aturdido y sólo intervine un segundo. Si hubiera querido hacerle daño (a Le Priol) hubiera dejado los hielos para tener las manos libres y poder golpear", aseguró.

Cuando Le Priol disparó a Aramburu, este ya tenía dos heridas de bala en el cuerpo, una en el muslo y otra en las costillas, disparadas previamente por el otro acusado, Romain Bouvier, en un episodio que Hegarty vivió en el mismo estado de sideración.

"No comprendí que Federico estaba herido. En mi cabeza, los tiros sonaron como petardos mojados. Pensé que el arma era falsa", rememoró.

Tras la muerte de su amigo, Hegarty sufrió insomnios, pesadillas, tristeza y, como reconoció ante la corte, un fuerte sentimiento de culpabilidad.

"Siempre voy a vivir con ese sentimiento de culpabilidad. ¿Por qué no comprendí lo que pasaba? Y si lo hubiera comprendido, ¿le habría podido ayudar? La aceptación es algo muy difícil para mí", dijo.

"¿Qué espera de este proceso?", le preguntó el presidente del Tribunal. Hegarty respondió: "En mi opinión, son personas peligrosas que tienen que estar el mayor tiempo posible en prisión. Son peligrosos y podrían volver a hacerlo".

Federico Martín Aramburu, que tenía 42 años cuando murió, fue internacional argentino con los Pumas en 22 ocasiones y, como tal, formó parte de la selección que logró el bronce en el Mundial de 2007. Falleció después de ser acribillado a balazos en París en la madrugada del 19 de marzo de 2022, un crimen por el que Loïk Le Priol está acusado de asesinato y Romain Bouvier de intento de asesinato. EFE

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