Santander de Quilichao, Colombia, 8 Ago 2026 (AFP) -
Dos ataques con explosivos en diferentes puntos de Colombia, que dejaron al menos un policía muerto y varias personas heridas, marcaron el primer día de gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
El ultraderechista prometió enfrentar "sin tregua al narcoterrorismo" y acabar los diálogos de paz con los principales grupos armados tras su investidura el viernes en Cali (suroeste).
Disidentes de la guerrilla FARC destruyeron con explosivos la madrugada del sábado un peaje en una carretera cercana a esa ciudad, informó el Ejército.
El ataque ocurrió en un peaje en construcción sobre la carretera Panamericana en el municipio de Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca (sur). Dos guardias de seguridad sufrieron heridas leves.
El Ejército responsabilizó a las filas de alias Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia que se apartó del histórico acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC en 2016.
Rebeldes comandados por Mordisco operan en la zona.
"Todos estamos con tensión, bastante tensionados y nerviosos", dijo a la AFP Roberto Sandoval, bombero y residente de un barrio aledaño al peaje.
"Mamá, tirémonos al piso", le dijo su hijo a Sonia Zapata, una ama de casa de 68 años también vecina del sector que asegura sentir "muchos nervios, mucho miedo", mientras está sentada sobre una cama con vidrios que se desprendieron de su ventana tras la explosión.
"Atacar la infraestructura del país es atacar el progreso", dijo el sábado en la red social X el presidente De la Espriella.
"A los responsables les envío un mensaje claro: no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad", agregó.
También la madrugada del sábado, en el departamento del Cesar (norte) un uniformado murió en un ataque con drones cargados de explosivos contra una estación de policía, informó esa institución.
Las autoridades todavía no han señalado qué grupo está detrás de este crimen, que según el mandatario "no quedará impune".
- Primeras decisiones -
De la Espriella dice que intensificará los bombardeos contra grupos guerrilleros, narcotraficantes y de origen paramilitar que operan en Colombia, con apoyo de Israel y Estados Unidos, y que construirá megacárceles similares a las de El Salvador.
También ha prometido interrumpir las negociaciones de paz iniciadas por su predecesor, el izquierdista Gustavo Petro, en medio de la peor ola de violencia que atraviesa el país en la última década.
Entre sus primeras acciones está el traslado a prisiones de máxima seguridad de 117 presos de "alto perfil" que participaron en los diálogos de paz con Petro, aseguró el gobierno en un comunicado el sábado.
La víspera, De la Espriella mantuvo su primera reunión enfocada en seguridad con autoridades del suroeste del país, anunció en X Dilian Francisca Toro, gobernadora del departamento del Valle del Cauca, cuya capital es Cali.
En su primer día en el poder, el nuevo gobierno también anunció que reconocerá la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, luego de una reunión entre el vicepresidente José Manuel Restrepo, el canciller colombiano Omar Bula y su homólogo marroquí, Naser Bourita.
"Con esta decisión, Colombia busca revitalizar su relación con Marruecos", dijo la Cancillería en un comunicado.
El Sáhara Occidental, colonia española hasta 1975, está controlado en su mayor parte por Marruecos. Desde hace medio siglo, Rabat e independentistas apoyados por Argelia se disputan su soberanía.
A la investidura de De la Espriella asistieron el viernes una decena de jefes de Estado, delegados de la Casa Blanca liderados por el fiscal general de Estados Unidos, varios cancilleres, incluido el de Israel, y el presidente de la FIFA Gianni Infantino.
En su discurso, el mandatario anunció una campaña de erradicación de narcocultivos, la explotación de petróleo y gas con fracking y una reducción de impuestos a los más ricos.
vd/mvl