Autorizan a dos de los hijos a visitar a Bolsonaro desde que no aborden temas electorales
Río de Janeiro, 21 ago (EFE).- La Corte Suprema de Brasil autorizó este viernes a dos de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro, Carlos y Jair Renan, a visitarlo en la residencia en la que cumple su condena de prisión por golpismo, pero desde que no la aprovechen para abordar asuntos políticos y electorales.
La autorización fue concedida por el magistrado Alexandre de Moraes, instructor en el juicio del Supremo Tribunal Federal en el que Bolsonaro fue condenado, luego de que concluyera el plazo de suspensión de visitas establecido por la máxima corte por las violaciones a las restricciones impuestas al expresidente.
Según la decisión, además de médicos, abogados y fisioterapeutas, que pueden visitar al capitán de la reserva del Ejército en cualquier momento y sin autorización, sus dos hijos podrán visitarlo en los horarios previstos para tal fin y desde que cumplan las restricciones impuestas por la Justicia.
Pero, agrega la decisión, "queda prohibida la finalidad política o electoral (de la visita), así como la divulgación de manifiestos político-electorales, incluso por terceros, independiente del medio utilizado".
Tanto Carlos como Jair Renan son candidatos a diputado en las elecciones presidenciales, legislativas y regionales de octubre.
La medida no se extiende al hijo mayor del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro, que es el principal candidato de la oposición a las elecciones presidenciales de octubre próximo y al que las encuestas señalan como mayor rival en la contienda del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección.
Las visitas de los hijos fueron restringidas precisamente luego de que Flávio Bolsonaro, tras encontrarse con su padre en la prisión domiciliara, leyese una carta en la que el líder ultraderechista manifiesta su apoyo en las elecciones.
De Moraes consideró que la entrega de la misiva y su lectura constituyó una violación a las restricciones de la prisión domiciliaria.
El líder ultraderechista, condenado el 11 de septiembre de 2025 a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado contra el actual mandatario, cumple la pena en régimen domiciliario en su casa de Brasilia por motivos humanitarios, principalmente por sus seguidos problemas de salud, pero bajo una serie de restricciones.
La decisión de Moraes mantiene la exigencia de autorización previa del Supremo para las demás visitas.
Igualmente advierte que Bolsonaro tendrá que cumplir todas las restricciones impuestas, como la de no poder usar redes sociales ni comunicarse en redes por intermedio de terceros, para mantener el beneficio de la prisión domiciliaria y la visita de sus dos hijos. EFE
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