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Avances urbanos y promesas incumplidas a diez años de los Juegos Olímpicos de Río

Avances urbanos y promesas incumplidas a diez años de los Juegos Olímpicos de Río

Río de Janeiro, 5 ago (EFE).- Exactamente diez años después de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el legado del mayor evento deportivo organizado por Brasil sigue dividiendo opiniones entre quienes destacan la transformación urbana y social que impulsó y quienes señalan las instalaciones abandonadas, los sobrecostes y las obras inconclusas.

Un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV) citado por la alcaldía este miércoles en una ceremonia conmemorativa del décimo aniversario de la inauguración de los Juegos Olímpicos Río 2016, celebrada el 5 de agosto de 2016 en el estadio Maracaná, destaca los avances sociales y económicos generados por el evento.

De acuerdo con los datos presentados por el alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, el evento tuvo un impacto económico de 100.000 millones de reales (unos 19.462 millones de dólares o 16.850 millones de euros) y generó 460.000 empleos en 15 años, entre 2009, cuando la ciudad fue escogida como sede, y 2024.

De acuerdo con la FGV, incluso durante el período de preparación de los Juegos, la ciudad registró una mejora en la mayoría de sus indicadores sociales y económicos respecto a los años anteriores.

Según el informe, el evento favoreció la generación de empleo, el aumento de la renta y la reducción de la pobreza, pese a las críticas por el elevado costo del proyecto, estimado en unos 40.000 millones de reales (unos 7.785 millones de dólares al cambio actual).

La alcaldía afirma que buena parte del legado permanece vigente en la infraestructura urbana y deportiva.

Entre los principales activos, cita la revitalización de la zona portuaria con el proyecto Porto Maravilha y la creación del Museu de Amanha; la construcción de una nueva línea del metro; la implantación de sistemas de tranvías en el centro; y la ampliación de corredores de autobuses rápidos.

Cavaliere también destacó la construcción de nuevas y modernas instalaciones deportivas tanto en el Parque Olímpico como en otras áreas de la ciudad, y la conversión de parte de ellas en equipamientos públicos y centros educativos.

También destacó que las villas olímpicas municipales siguen atendiendo gratuitamente a miles de personas con programas deportivos y sociales.

La administración municipal impulsa actualmente un proyecto para consolidar el denominado Parque del Legado Olímpico y conceder a la iniciativa privada la gestión de parte del complejo de arenas, con el objetivo de ampliar su utilización, atraer eventos y reducir el costo de mantenimiento para las arcas públicas.

Sin embargo, el balance dista de ser unánime. Diversos especialistas recuerdan que varias de las promesas asociadas a los Juegos quedaron incompletas o no alcanzaron los resultados previstos.

Entre ellas figuran la descontaminación de la bahía de Guanabara y la mejora del saneamiento básico, así como las dificultades de movilidad que persisten pese a las inversiones en el metro y en los corredores de autobuses.

Las críticas también apuntan al abandono que sufrieron durante años algunas instalaciones olímpicas, convertidas en símbolos de los llamados "elefantes blancos", así como a los casos de corrupción y desvío de recursos investigados tras la organización del evento.

Para la FGV, no obstante, reducir el legado de Río 2016 al estado de algunas instalaciones deportivas ofrece una visión incompleta.

El estudio sostiene que los Juegos dejaron efectos positivos duraderos sobre la economía y la estructura urbana de la ciudad, aunque reconoce que varias de las obras previstas nunca alcanzaron plenamente los objetivos prometidos y que el desafío de preservar ese legado continúa una década después. EFE

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