Bélgica convoca al embajador de EE.UU. por llamar "perdedor" al ministro belga de Sanidad
Bruselas, 28 ago (EFE).- El ministro de Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, convocó este viernes al embajador de Estados Unidos en el país, Bill White, tras una publicación en redes sociales en la que calificaba al responsable de Sanidad belga, Frank Vandenbroucke, como el "mayor perdedor de Bélgica" por una medida relacionada con la publicidad de bebidas alcohólicas.
"Es intolerable que un embajador acreditado en Bélgica ataque de esta manera a un miembro de nuestro nuevo Gobierno", declaró el jefe de la diplomacia belga.
White reaccionó en Instagram a la polémica por los planes del Gobierno belga de incluir en los anuncios de bebidas alcohólicas el mensaje "El alcohol perjudica la salud".
En particular, publicó una imagen generada por IA del ministro de Sanidad, Frank Vandenbroucke (del partido socialista flamenco Vooruit), acompañada del texto: "Perjudica cualquier forma de alegría de vivir". Sobre la misma, el embajador estadounidense escribió: "¿Quién es el mayor perdedor de Bélgica?".
El presidente de Vooruit, Conner Rousseau, también criticó las palabras del embajador estadounidense.
"Bill puede ser un tipo divertido, pero no sabe nada de sanidad. Solo sigue lo que dice papá Trump. A ellos solo les importa el dinero, no nuestra salud", respondió en Instagram.
La Federación de Cerveceros Belgas denunció esta semana el plan del Gobierno federal para endurecer las normas sobre la publicidad del alcohol, en particular la idea de obligar a incluir en toda la publicidad de bebidas alcohólicas la referencia "El alcohol es perjudicial para la salud", y lamentó que Bélgica no defienda su patrimonio cultural.
Esa federación publicó una carta abierta en la que critica que se modifique el mensaje de advertencia sanitaria de "El abuso del alcohol es perjudicial para la salud" a "El alcohol es perjudicial para la salud". La advertencia sanitaria deberá aparecer en todos los anuncios de bebidas alcohólicas, pero no será obligatoria en las etiquetas ni en los envases.
Este discurso "ya no distingue entre abuso y consumo responsable", afirmó la federación en un comunicado.
"Mientras Francia defiende su vino como patrimonio cultural e Italia protege con orgullo su jamón de Parma, Bélgica opta por señalar con el dedo su propio patrimonio y su orgullo nacional. Como si ahora hubiera que justificarse por compartir una cerveza entre amigos", indicaba la carta. EFE
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