Agencias

Bielorrusia impide la salida de jóvenes rusos que huyen del reclutamiento en su país

Bielorrusia impide la salida de jóvenes rusos que huyen del reclutamiento en su país

Moscú, 29 abr (EFE).- Las autoridades bielorrusas han comenzado a impedir que huyan al extranjero a aquellos ciudadanos rusos que han sido llamados a filas para servir en el ejército, que combate desde 2022 en Ucrania, informó este miércoles el canal Belsat.

"Si su salida no está restringida, podrá salir por territorio bielorruso. Si lo está, entonces las preguntas hay que dirigirlas a la Federación Rusa", comentó un portavoz del Comité Estatal Fronterizo de Bielorrusia a Belsat.

Añadió que Rusia y Bielorrusia han compartido una base de datos que incluye a aquellos individuos que tienen prohibido abandonar el territorio de la Unión Estatal que integran ambos países.

"Si la persona se encuentra en la bases de datos, no le permitirán salir", precisó.

Las autoridades rusas impiden automáticamente salir del país a toda hombre entre 18 y 30 años que haya recibido una notificación oficial para cumplir el servicio militar obligatorio.

El Movimiento de Objetores de Conciencia denunció el lunes el primer caso de un ruso que había recibido la notificación de la oficina de reclutamiento y no pudo viajar al extranjero desde Minsk. El joven, oriundo de San Petersburgo, debía personarse para someterse a un examen médico el 29 de abril.

Los defensores de los derechos humanos denuncian que muchos reclutas son obligados a firmar contratos para combatir en Ucrania mientras cumplen el servicio militar.

Aproximadamente un millón de hombres en edad militar huyeron del país en septiembre de 2002 cuando el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó la movilización parcial de reservistas.

Desde entonces, ante el descontento popular, las autoridades han optado en los últimos meses por una movilización soterrada en las universidades, lo que no ha impedido que desde enero pasado el ejército ruso pierda mensualmente más hombres de los que puede reclutar, según Kiev y la inteligencia occidental. EFE

mos/lss