Agencias

Birmania dice que han llegado los casi 1.500 deportados por Malasia, entre ellos rohinyás

Birmania dice que han llegado los casi 1.500 deportados por Malasia, entre ellos rohinyás

Bangkok, 5 oct (EFE).- El Gobierno militar de Birmania (Myanmar) confirmó este lunes la llegada al país de los casi de 1.500 migrantes, entre ellos niños y miembros de la perseguida minoría rohinyá, deportados el martes desde Malasia, en el marco de un plan de repatriación criticado por la ONU y defensores de derechos humanos.

"Los 1.476 ciudadanos de Myanmar que estaban en centros de detención en Malasia fueron repatriados sin contratiempos por buques militares y regresaron a Myanmar el 4 de octubre", indicó en una publicación de Facebook la portavoz del régimen castrense, Khaing Khaing Soe, en la madruga del lunes, sin detallar a qué parte del país llegaron.

Asimismo, la encargada de la comunicación estatal dijo que, desde enero hasta finales de agosto de 2026, 8.041 ciudadanos birmanos fueron repatriados por vía aérea desde Malasia, que no es signataria de la Convención de los Refugiados pero ha acogido desde 2017 a miles de rohinyás que salieron de Birmania huyendo de la persecución militar.

Aunque ni Kuala Lumpur ni Naipyidó han distinguido a los repatriados por etnias, el primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, admitió que la deportación incluía en gran medida a miembros de la minoría musulmana rohinyá, minoría no reconocida por Naipyidó, que les considera inmigrantes ilegales bengalíes.

En Malasia, los solicitantes de asilo birmanos representan cerca del 90 % del total de migrantes, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), que informa que más de las mitad de ellos pertenecen a la etnia rohinyá, que en los últimos años han sufrido varias campañas de odio y desinformación en el país.

La repatriación tiene lugar tras la reciente visita a Malasia del líder golpista birmano, Min Aung Hlaing, actualmente inmerso en un campaña de legitimación de un régimen que intenta romper el aislamiento internacional que afronta desde el golpe de Estado de 2021.

En paralelo, un grupo creado por Naciones Unidas para investigar las violaciones de los derechos humanos en Birmania, devastada por la guerra de guerrillas que sufre desde hace décadas, denunció que no se dan las "condiciones adecuadas" para el retorno de los rohinyá, la población apátrida más grande del mundo.

Acnur también insistió en que debe respetarse el principio de que ninguna persona debe ser enviada a un país donde pueda estar expuesta a persecución, tortura u otras amenazas graves contra su vida o su libertad.

El lunes un ataque aéreo dejó al menos medio centenar de muertos en un concurrido mercado en el estado occidental de Arakán, donde está asentada la comunidad rohinyá, contra la que las fuerzas gubernamentales lanzaron en 2017 una ofensiva que la ONU ha considerado como un intento de "limpieza étnica". EFE

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