Brasil lanza vías para alcanzar 1,3 billones de dólares en financiamiento climático a 2035
São Paulo, 8 nov (EFE).- La presidencia brasileña de la cumbre climática de la ONU en Belém (COP30) presentó este domingo, a pocas horas del inicio de la COP31 en la ciudad turca de Antalya, una hoja de ruta que detalla cómo movilizar al menos 1,3 billones de dólares anuales hacia 2035 para que los países en desarrollo enfrenten la crisis climática.
Bajo el título 'Presidencia de la COP30: implementando la hoja de ruta de Bakú a Belém hacia los 1,3 billones de dólares', el documento afirma que evitar que el mundo supere el límite de 1,5 °C de calentamiento, establecido en el Acuerdo de París, "ya dejó de ser un riesgo y se convirtió en una premisa de planificación".
El informe, presentado por el presidente de la COP30, el embajador André Corrêa do Lago, advierte que el flujo actual de recursos es insuficiente: de mantenerse la tendencia, las naciones vulnerables apenas recibirían unos 461.000 millones de dólares anuales, generando una brecha en el financiamiento de 840.000 millones.
En el cierre de la gestión de Brasil al frente de las negociaciones de la ONU, el texto presentado este domingo es de carácter orientativo y busca operativizar el objetivo financiero fijado el año pasado durante la cumbre en la ciudad amazónica de Belém.
Para diseñar las vías de recaudación, Brasil convocó a prestigiosos economistas como la premio Nobel Esther Duflo, Nicholas Stern y Gabriel Zucman.
La estrategia combina fondos públicos de países desarrollados, inversión privada y nuevos gravámenes internacionales sobre grandes fortunas y combustibles fósiles, a través de seis fuentes.
El capital privado asumiría el mayor volumen, debiendo multiplicarse por más de nueve hasta los 882.000 millones de dólares anuales mediante mecanismos públicos de reducción de riesgo, como garantías estatales, pólizas de seguros y coberturas contra la volatilidad cambiaria.
Por su parte, la ayuda pública de los países ricos y la banca multilateral tendría que más que duplicarse, alcanzando los 384.000 millones de dólares al año.
El plan incorpora además nuevos impuestos sobre multimillonarios, transacciones financieras, aviación y petróleo para recaudar hasta 129.000 millones de dólares adicionales por año.
Los restantes aportes provendrían de los mercados regulados de carbono, entre 40.000 y 144.000 millones de dólares anuales; la cooperación Sur-Sur, que subiría de 3.000 a 39.500 millones anuales; y la reasignación de reservas del Fondo Monetario Internacional (FMI), con un potencial de hasta 20.000 millones de dólares al año.
Para mitigar los incumplimientos en los compromisos multilaterales, la presidencia saliente propuso la puesta en marcha de la 'Brújula de Acción del Financiamiento Climático', una plataforma digital de acceso público destinada a fiscalizar el destino, ritmo y alcance de las transferencias.
Según el documento, las directrices buscan dar cumplimiento a lo acordado en la COP29 de Azerbaiyán y a los consensos de la decisión adoptada en Belém, en donde la comunidad internacional fijó la urgencia de escalar los recursos a 1,3 billones de dólares anuales, manteniendo la meta base de 300.000 millones liderada por los países desarrollados. EFE
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