Brasil mantiene consultas en Bonn sobre hoja de ruta hacia fin de los combustibles fósiles
Berlín, 12 jun (EFE).- La Presidencia brasileña de la última cumbre climática de la ONU mantuvo este viernes consultas con los países y la sociedad civil sobre la hoja de ruta para una transición hacia el abandono de los combustibles fósiles que debe presentar antes de la COP31 en noviembre próximo en la ciudad turca de Antalya.
"Cualquier trayectoria compatible con el objetivo de 1,5 grados centígrados requiere una reducción drástica del uso de combustibles fósiles", dijo el presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, al inicio de la reunión en los márgenes de la Conferencia sobre el Clima de Bonn, encuentro preparatorio de la COP31.
El diplomático brasileño indicó además que "las recientes crisis geopolíticas han demostrado claramente cómo los combustibles fósiles están vinculados a diversas vulnerabilidades, algo que también debemos abordar en nuestra hoja de ruta".
"También sabemos que algunas economías dependen enormemente de los combustibles fósiles y que los medios de vida de muchas personas están ligados a ellos. Por ello, debemos analizar cuidadosamente cómo llevar a cabo esta transición", indicó.
Corrêa do Lago admitió que "la tarea no es sencilla", porque el carbón, el petróleo y el gas siguen representando alrededor del 80 % del suministro energético mundial.
Pedro Brancante, que coordina la preparación de la hoja de ruta para una transición "justa, ordenada y equitativa" hacia el abandono de los combustibles fósiles para alcanzar las emisiones netas cero en 2050, afirmó que Brasil ha recibido contribuciones nacionales e intervenciones de grupos negociadores de 115 partes, además de la Unión Europea y sus 27 Estados miembros, así como de 147 de organizaciones de la sociedad civil, de la academia y empresas.
En su opinión, los principios que debe reflejar la hoja de ruta se centran en las diversas circunstancias nacionales, incluidos los diferentes niveles de desarrollo socioeconómico, acceso a la energía, dependencia de los combustibles fósiles, capacidad de transición y otros factores, evitando clasificaciones simplistas.
También debe ser una herramienta no prescriptiva, flexible y práctica, impulsar el desarrollo de hojas de ruta nacionales y permitir trayectorias específicas determinadas por cada país, así como integrar de manera transversal los principios de transición justa, inclusión, salud, igualdad de género, derechos e intereses de los pueblos indígenas y otros grupos relevantes.
Brancante también enumeró las principales barreras económicas y financieras mencionadas, como la dependencia fiscal de los combustibles fósiles, los subsidios a estos combustibles y unos mecanismos de fijación del precio del carbono insuficientes, que generan distorsiones en los mercados, junto con el acceso limitado a financiación asequible.
Mencionó también la insuficiente infraestructura baja en carbono, los cuellos de botella en redes eléctricas y en el sector energético, así como la falta de incentivos para el desmantelamiento de instalaciones basadas en combustibles fósiles.
Además existen, acorde a las consultas, deficiencias en la gobernanza y la planificación, incluida una débil coordinación entre los distintos niveles de gobierno, así como mecanismos insuficientes para garantizar una transición justa, y barreras sociales y políticas.
Los horizontes de planificación a corto plazo tanto de los gobiernos como de las empresas, junto con la dependencia de los ingresos públicos y del empleo vinculados a las actividades relacionadas con los combustibles fósiles, ponen de manifiesto la complejidad política de la transición, señaló Brancante.
A nivel internacional, destacan la insuficiencia de mecanismos de mitigación de riesgos para las inversiones y la continuidad de los flujos financieros internacionales hacia proyectos relacionados con combustibles fósiles o la concentración de determinadas cadenas de suministro de tecnologías limpias, los elevados costes de las soluciones emergentes para sectores difíciles de descarbonizar y la limitada transferencia tecnológica. EFE
cae/rf