Carlos Espí: cinco goles, una llamada y un asiento en la grada
Juan José Lahuerta
Madrid, 3 oct (EFE).- Cinco goles llevaron a Carlos Espí de la selección sub-21 a la absoluta, pero no fueron suficientes para entrar en la convocatoria definitiva de Luis de la Fuente. El delantero del Real Madrid cambió Ibiza por Oviedo tras la lesión de Ferran Torres y verá desde la grada el partido ante la República Checa a la espera de otra oportunidad en Split.
La carrera de Espí avanza últimamente a una velocidad que contrasta con su primera noche junto a los campeones del mundo. Llegó a última hora del viernes al hotel de Las Caldas, se incorporó a un grupo en marcha y este sábado fue uno de los dos descartes de Luis de la Fuente, junto a Pau Cubarsí, para reducir la relación a los 23 jugadores reglamentarios.
El atacante apenas había convivido con sus nuevos compañeros y De la Fuente dispone de Mikel Oyarzabal y Roberto Fernández para ocupar la punta de ataque. Su convocatoria, sin embargo, no era un premio decorativo: fue llamado para cubrir la baja de Ferran y afrontar también el encuentro del martes contra Croacia, donde puede estrenarse.
Del récord a la espera
Espí comenzó la semana concentrado con la sub-21 y dispuesto a ganarse un sitio en una categoría en la que acababa de debutar. Había disputado sus primeros minutos el 25 de septiembre, en la derrota frente a Finlandia (2-1), y el jueves apareció como titular ante San Marino.
España ganó 0-13, marcó cinco goles y dio dos asistencias. Nadie firmó antes cinco tantos en un mismo encuentro con la selección sub-21. Todos llegaron al primer toque, incluido uno con la cara, desde ese territorio reducido del área en el que los delanteros viven pendientes de un rechace y llegan antes porque tienen un instinto especial.
Hasta aquella noche, Espí nunca había conseguido un triplete como profesional. Se llevó a casa el balón firmado por sus compañeros y compartió una foto con familiares y amigos. "Nunca me imaginé meter cinco goles con España", reconoció todavía sorprendido. Un día después, otra llamada modificó sus planes.
Ferran Torres abandonó la concentración de la absoluta por unas molestias persistentes en el tobillo izquierdo. De la Fuente recurrió a Espí, que dejó en Ibiza a una sub-21 pendiente de certificar este martes su clasificación para el Europeo y viajó a Oviedo. En poco más de veinticuatro horas pasó de hacer historia en el Stadio Olímpico Serravalle a compartir hotel con los campeones del mundo.
Un goleador de guardia
La selección española ha acelerado una trayectoria que ya dio un salto de calidad durante el verano. Espí, nacido hace 21 años en Tavernes de la Valldigna (Valencia), llegó al Levante en 2022 desde el Alzira para incorporarse al juvenil. Debutó con el primer equipo en febrero de 2024, participó después en el ascenso a Primera y terminó de descubrirse la pasada campaña. Su rendimiento ya llamó la atención de De la Fuente, que lo incluyó en la prelista de 55 futbolistas para el Mundial, aunque no superó el corte definitivo.
Marcó once goles en 25 partidos de Liga, fue el máximo goleador del Levante y recibió el premio al mejor jugador sub-23 de la competición. Se despidió del club con 20 tantos en 66 encuentros y dejando la mayor venta de un futbolista formado en la cantera levantinista. El Real Madrid pagó 25 millones de euros y le firmó un contrato hasta 2031.
No llegó para discutirle inmediatamente el puesto a Kylian Mbappé, sino para ofrecer a José Mourinho un delantero diferente del que carecía tras la salida de Joselu: grande, poderoso por arriba y especialmente atento dentro del área. Su producción inicial es llamativa: ha disputado tres partidos de Liga y ha marcado dos goles en 25 minutos de juego, ambos saliendo desde el banquillo y ambos decisivos.
En su debut oficial cazó un balón suelto en el minuto 90 para dar al Real Madrid la victoria frente al Espanyol. Veinticuatro días después entró ante el Elche y marcó en el tiempo añadido el 2-3 definitivo. Dos apariciones breves, dos goles y cuatro puntos que explican por qué Mourinho ha encontrado en él un recurso para los finales apretados. Y eso que le anularon otro al final frente al Betis por un fuera de juego discutido.
Espí ha pasado en poco más de dos meses de despedirse del Levante a marcar con el Real Madrid, batir un récord con la sub-21 y recibir la llamada de la absoluta. Su siguiente acelerón tendrá que esperar. Este sábado conocerá la selección desde la grada del Carlos Tartiere; el martes, en Split, puede encontrar el terreno que mejor conoce: el área y una oportunidad. EFE
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