Adís Abeba, 3 Oct 2026 (AFP) -
El ejército etíope entró el sábado en Mekele, capital del estado regional de Tigré (norte), de donde las fuerzas de las autoridades rebeldes se habían ido pocas horas antes, informó a la AFP una fuente humanitaria.
Después de meses de tensiones, los combates se reanudaron el 23 de septiembre en el norte de Etiopía. Oponen el ejército etíope a las fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) y las milicias Fano del estado vecino de Amhara.
"Han visto a las fuerzas federales etíopes y a sus aliados en Mekele (...) en varios puntos" de la ciudad, describió la fuente humanitaria citando a personal sobre el terreno.
Por el momento no se han registrado combates, añadió.
Horas antes un periodista local informó a la AFP que los dirigentes y combatientes del TPLF estaban abandonando la ciudad a bordo de vehículos.
Algunos habitantes expresaron preocupación por el riesgo de que la ciudad caiga en el caos ante la ausencia de fuerzas encargadas del orden público.
Las comunicaciones continúan gravemente perturbadas en Tigré, lo que dificulta verificar de forma independiente la situación sobre el terreno. Tampoco pudo confirmarse la toma del aeropuerto de Mekele, situado a unos 12 kilómetros de la ciudad.
El TPLF, que gobernó Etiopía durante casi tres décadas hasta 2018, expulsó en abril a la administración regional nombrada por el gobierno del primer ministro Abiy Ahmed.
Pero las fuerzas etíopes entraron el lunes en el sur de Tigré y avanzaron rápidamente hacia la capital regional.
En el frente este, el TPLF abandonó además los territorios que había conquistado inicialmente en la vecina región de Afar.
En un video difundido el jueves, el líder del TPLF, Debretsion Gebremichael, pareció admitir los reveses sufridos por sus fuerzas y abogar por una transición a tácticas de guerrilla.
"Nuestra estrategia es golpear al enemigo donde queremos", afirmó.
El conflicto entre Adís Abeba y el TPLF comenzó en noviembre de 2020. Tras dos años de guerra, un acuerdo puso fin a los combates a finales de 2022, pero varias de sus disposiciones clave nunca llegaron a aplicarse plenamente.
La nueva escalada ha aumentado también las tensiones regionales. El viernes, Etiopía acusó a Eritrea de actos de "hostilidad y beligerancia", cerró su embajada en Asmara y expulsó a diez diplomáticos eritreos, a lo que Eritrea respondió rompiendo las relaciones diplomáticas.
Ese mismo día, Adís Abeba declaró persona non grata a un diplomático egipcio, desencadenando una medida recíproca por parte de El Cairo.
bur-ayv/hba/meb-erl/meb