Carney dice haber perdido la confianza en Infantino en plena crisis de la FIFA
Toronto (Canadá), 5 ago (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó este miércoles que perdió la confianza en el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el intento de vender a inversores privados una participación en una sociedad encargada de explotar los derechos comerciales de competiciones como el Mundial.
"No tengo confianza en el señor Infantino en este momento, dado lo ocurrido y la naturaleza de lo que sucedió", declaró Carney en una rueda de prensa, pocas semanas después de que Canadá coorganizara, junto con Estados Unidos y México, el Mundial de 2026.
La polémica estalló cuando Infantino propuso crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial que gestionaría activos comerciales de la organización, incluidos los vinculados al Mundial, y vender alrededor del 20 % de la sociedad por hasta 4.200 millones de dólares estadounidenses.
La operación valoraba la nueva compañía en unos 20.000 millones de dólares y tenía como potencial inversor principal a Thrive Eternal, un fondo vinculado a Thrive Capitaly a su fundador, Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump.
Infantino defendía que la operación permitiría aumentar sustancialmente los fondos distribuidos a las 211 asociaciones miembros de la FIFA, pero el proyecto provocó una rebelión por la falta de consultas y por el riesgo de someter parte del fútbol internacional a los intereses de fondos privados.
La UEFA acordó boicotear futuras competiciones de la FIFA si la iniciativa salía adelante, mientras que la Concacaf, confederación a la que pertenece Canadá, también rechazó el proyecto y celebró posteriormente su retirada.
Carney, que fue durante años gobernador del Banco de Canadá y, posteriormente, del Banco de Inglaterra, afirmó que la decisión de Infantino de ocultar a sus más estrechos asesores, a su director de operaciones y a los miembros del consejo de la FIFA el proyecto FFE "debería ser gravísimo".
"Esta no es la forma de dirigir ningún negocio, ni siquiera una pequeña empresa, y mucho menos algo que tiene una responsabilidad mundial como el fútbol", explicó.
La crisis causó además la dimisión de Carlos Cordeiro como asesor principal de Infantino. Cordeiro, que también asesoraba al grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, calificó el proyecto de perjudicial para el fútbol.
El episodio se suma a las críticas por la estrecha relación de Infantino con Trump. En diciembre de 2025, el dirigente de la FIFA entregó al presidente estadounidense el primer Premio de la Paz de la FIFA creado por la organización y le prometió el apoyo de la comunidad futbolística.
Durante el Mundial, Trump reconoció además que llamó directamente a Infantino para pedirle que revisara la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. La FIFA posteriormente suspendió el castigo, una intervención que alimentó las acusaciones de injerencia política y falta de independencia.
Infantino terminó retirando el proyecto de FFE, pero la controversia debilitó su posición ante las elecciones presidenciales de la FIFA previstas para marzo de 2027 en Rabat.
Figuras como el exfutbolista portugués Luís Figo han reclamado públicamente su dimisión, mientras aumentan las especulaciones sobre una posible candidatura del canadiense Victor Montagliani, presidente de la Concacaf.
Carney evitó respaldar expresamente a Montagliani, aunque lo describió como "un individuo excepcional". EFE
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