Ciberataques causan género malogrado y pérdidas multimillonarias en supermercados europeos
París/Bruselas, 12 oct (EFE).- Varios supermercados de Francia, Bélgica y Países Bajos dieron cuenta este lunes de ciberataques de naturaleza diferente que afectaron a su funcionamiento, más graves en el caso de los galos, que malograron sus productos frescos y congelados y perciben en multimillonarias las pérdidas asociadas.
En el caso de Bélgica y Países Bajos el "incidente de ciberseguridad" afectó a los grupos Delhaize y Albert Heijn, que se vieron obligados a "desconectar algunos sistemas para protegerlos", aunque no obligó a cerrar a los establecimientos, pero sí a suspender sus servicios de entrega a domicilio.
La incidencia fue superior en Francia, donde los piratas entraron en el sistema de control a distancia de los sistemas de refrigeración y lanzaron un programa de deshielo rápido, poniéndolos a 50 grados, lo que hizo que se estropearan los productos.
El presidente del grupo Les Mousquetaires, Thierry Cotillard, uno de los afectados, cifró el daño sufrido en "varias decenas de millones de euros a nivel nacional" y lo calificó de "catástrofe" que pone de manifiesto "un problema de vulnerabilidad" que amenaza "la soberanía alimentaria".
Sin entrar a señalar quién puede estar detrás del ataque, Cotillard indicó que puede ser un móvil económico, con piratas que pidan un rescate a las empresas afectadas, pero también dijo que "puede ser un medio de desestabilización política".
"Si Francia no está aprovisionada por sus supermercados, el pueblo tendría hambre y un pueblo con hambre va a la revolución. Sería una catástrofe", dijo el directivo, que alertó contra la posibilidad de piratear los sistemas de aprovisionamiento y las bases logísticas que dejen a los supermercados sin productos.
El Gobierno francés se tomó muy en serio este ataque y ordenó la apertura de una investigación, centrada esencialmente en los posibles fallos de seguridad de la empresa danesa Danfoss, responsable de los sistemas de refrigeración afectados.
Fuentes del Ejecutivo indicaron que París está en contacto con otros países de la Unión Europea (UE) potencialmente afectados, al tiempo que busca establecer el perímetro que ha resultado dañado en Francia.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, condenó en la red social X los ataques, apeló a incrementar la vigilancia y alertó de que "la instrumentalización de la alimentación se ha convertido en una realidad".
Cotillard indicó que a partir de ahora la investigación debe determinar si la responsabilidad recae en Danfoss o en los supermercados, que el grupo danés considera que no tuvieron en cuenta sus alertas sobre posibles ciberataques lanzadas hace un mes.
"Atacar equipos esenciales a la conservación de productos frescos y al aprovisionamiento alimentario de los franceses es de una extrema gravedad y es inédito. Es inaceptable", escribió en X el responsable de los supermercados Coopérative U, Dominique Schelcher.
Además de su cadena y a Intermarché, el ataque afectó también a tiendas de Netto, Leclerc, Monoprix y, según algunos medios, también algunos supermercados de Carrefour.
En el caso de Bélgica y Países Bajos, el impacto fue más limitado.
Ahold Delhaize señaló en un comunicado que sus equipos están tomando "medidas para evaluar y mitigar" un "problema de seguridad en su red", lo cual incluye "desconectar algunos sistemas para protegerlos", si bien todas sus tiendas permanecen abiertas.
Los clientes de la neerlandesa Albert Heinj no pudieron beneficiarse de descuentos anunciados y se registraron problemas en las cajas de autocobro, ya que los empleados no pudieron abrir la puerta de salida.
La consejera delegada de la cadena, Margaret Versteden-Van Duijn, señaló en declaraciones a la cadena NOS que "hay un riesgo de estanterías vacías" en la jornada del martes por los bloqueos en centros de distribución, particularmente para los productos frescos. EFE
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