"Colombia Solar": emblema de la ambiciosa pero limitada transición energética de Petro
Santa Marta, Colombia, 22 Abr 2026 (AFP) -
El comerciante Hernán Sarmiento estuvo a punto de cerrar su tienda en el Caribe colombiano por el costo de la electricidad. Ahora cubre parte de su consumo con energía solar gracias a un programa de la ambiciosa transición energética impulsada por Gustavo Petro, que sin embargo no ha logrado despegar por completo.
El primer izquierdista en gobernar Colombia impulsa una transformación hacia las energías limpias para reducir la dependencia del petróleo, gas y carbón, combustibles fósiles de los que es productor.
Pero a cuatro meses de dejar el cargo, la transición energética avanza con menos elocuencia que sus discursos ante la comunidad internacional, según expertos.
¿Las razones? El alcance limitado de algunas iniciativas y la fuerte dependencia fiscal de los hidrocarburos.
Tres cuartas partes de la matriz eléctrica del país provienen de fuentes renovables, mayormente por las centrales hidroeléctricas, pero un 26% aún proviene de los combustibles fósiles.
Las energías solar y eólica ampliaron su cobertura de un 2% en 2022 a un 17% en 2026, según el Ministerio de Energía. Un 56% es hidráulica.
El gobierno presenta como bandera programas como "Colombia Solar", que fomenta la instalación de paneles solares en los hogares.
Y una de las áreas prioritarias es el Caribe, donde los precios han sido históricamente altos por su dependencia del gas natural.
Sarmiento redujo de 650 a 200 dólares su cuenta de electricidad en su tienda de víveres en Santa Marta. Los paneles solares alimentan ahora su negocio y el taller de costura de su esposa.
"Me siento un poquito más aliviado", dice el comerciante de 64 años a la AFP.
Santa Marta será sede a partir del viernes de la primera conferencia internacional sobre el fin de los combustibles fósiles, con la participación de unos 50 países.
Colombia propuso como meta la neutralidad de carbono para 2050.
- Cambio gradual -
Gracias al ahorro, Sarmiento bajó el precio de algunos productos como gaseosas y verduras.
El objetivo del gobierno es llegar a un millón de los 50 millones de habitantes del país con el programa. Pero cerca de los comicios presidenciales del 31 de mayo, la meta es aún lejana.
"Son programas nuevos, son disruptivos", dice en entrevista con la AFP el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma. Pero podrían resolver "ese dilema entre pagar la factura o comer" de muchas familias, afirma.
Analistas reconocen progresos del proyecto, pero cuestionan su impacto.
Óscar Vanegas, profesor de economía en la Universidad Industrial de Santander, considera que pese a los avances, las comunidades solares son "más retórica que transformación estructural".
Otros programas del gobierno, como la instalación de hélices de energía eólica en un desierto del Caribe, se paralizaron tras generar conflictos en comunidades indígenas.
El reemplazo total de los combustibles fósiles es un reto que "tomará varias décadas", dice el especialista en planificación energética Ismael Suescún.
Pero el analista destaca que Petro sentó las bases para un marco regulatorio de las energías limpias.
A escala global, la transición energética choca con mercados que fluctúan al ritmo del precio del petróleo y los intereses del lobby de poderosos empresarios en las cumbres climáticas.
- Economía petrolera -
Una de las primeras decisiones de Petro al llegar al poder en 2022 fue detener la exploración de nuevos yacimientos de petróleo y gas.
Pero los combustibles fósiles son todavía cruciales en la economía del país. El petróleo y el gas equivalen al 2,4% del PIB y el 30% de las exportaciones.
"Claro que seguimos siendo dependientes (...) de la energía fósil", reconoce el ministro Palma, aunque sostiene que la generación solar se ha duplicado durante este gobierno.
"No se trata solo de dejar de explorar y explotar", dice Suescún, sino de "ser conscientes de la gradualidad" que requiere la transición energética.
Petro propuso que la estatal Ecopetrol lidere proyectos de energías limpias, pero las finanzas de la principal empresa del país hilan su tercer año consecutivo a la baja.
A nivel personal, los beneficiarios del programa de energía solar están satisfechos.
En Cali (suroeste), la tercera ciudad más poblada del país, 2.000 hogares pobres reciben energía solar.
Cientos de paneles asoman entre los techos de pequeñas viviendas de ladrillo, en un barrio donde viven principalmente desplazados por el conflicto armado interno.
Andrea Mina, de 32 años, coordina un comedor comunitario que ofrece alimentos a bajos precios o gratis. La energía solar le trajo un ahorro con el que pudo ampliar el número de mesas.
"Donde come uno, comen 120", dice sonriente.
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