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Suiza reforma su ley bancaria con más exigencias para UBS, que expresa su rechazo

Suiza reforma su ley bancaria con más exigencias para UBS, que expresa su rechazo

Antonio Broto

Ginebra, 22 abr (EFE).- El Gobierno suizo anunció este miércoles, tras meses de especulaciones, una reforma de la ley bancaria que exigirá a las entidades de importancia sistémica -solo UBS en la actualidad- que cubran mediante fondos propios básicos la totalidad de sus participaciones en filiales extranjeras, pero la mayor entidad bancaria suiza expresó de inmediato su rechazo a este cambio.

La nueva regulación, indicó el Gobierno en un comunicado, aumentará los fondos propios básicos (CET1) de UBS en alrededor de 20.000 millones de dólares (unos 17.000 millones de euros), y la ratio entre el capital principal del banco y los activos ponderados por riesgo se elevará al 15,5 %, lo que según las autoridades se sitúa en línea con lo exigido en otros mercados financieros.

Actualmente, la ratio de UBS es del 14,4 %, y los directivos de la entidad temían que pudiera superar el 18 %, lo que, según ellos, reduciría la competitividad del banco frente a otras entidades del sector financiero global.

El Gobierno suizo afirmó que el 15,5 % que calcula que ahora se exigiría a UBS no sería muy diferente de las ratios de competidores internacionales como Morgan Stanley (16,2 %), Goldman Sachs (15,1 %) o HSBC (14,9 %), entre otros.

La reforma está pendiente de su aprobación por el Parlamento y el Gobierno suizo prevé un periodo de aplicación progresiva de siete años.

Menos dura de lo previsto

La medida, anunciada durante la reunión semanal del Ejecutivo helvético, es "menos estricta de lo previsto" y su objetivo es evitar crisis como la que dejó a Credit Suisse al borde de la quiebra en 2023 y obligó a que UBS lo comprara, a petición del propio Gobierno suizo y con ayuda financiera de este.

"Se trata de reducir la probabilidad de un procedimiento de liquidación (quiebra) y, por tanto, de reforzar la estabilidad de los bancos de importancia sistémica a escala internacional, así como la del sector financiero suizo", detalló la nota gubernamental, que reconoció expresamente que, por ahora, la medida solo tendrá consecuencias significativas para UBS.

El Ejecutivo explicó que hasta ahora los grandes bancos en Suiza podían financiar aproximadamente la mitad de sus participaciones en filiales extranjeras con capital ajeno, pero ahora tendrán que hacerlo íntegramente con fondos propios.

"Los riesgos serán asumidos por los accionistas y no por los contribuyentes", resumió el Gobierno, afirmando que la solución propuesta cuenta con el apoyo del Banco Nacional Suizo (BNS) y la Autoridad Federal de Supervisión de los Mercados Financieros (FINMA), claves hace tres años en la resolución de la crisis de Credit Suisse.

La reforma bancaria suiza para prevenir nuevas crisis como la de Credit Suisse ha generado un intenso debate en la prensa económica, con rumores de que UBS había llegado a amenazar con dejar su sede central en Zúrich y trasladarse al extranjero si las nuevas exigencias eran muy duras.

Rechazo desde UBS

UBS manifestó de inmediato su rechazo a la propuesta de reforma, asegurando que las nuevas exigencias de capital son "extremas" y no acordes con los estándares internacionales.

Esta propuesta, indicó en un comunicado, "ignora las preocupaciones expresadas por la mayoría de los participantes en las consultas gubernamentales" y si se adopta "tendrá grandes consecuencias para la economía suiza", advirtió UBS en un comunicado.

UBS cuestionó además las estimaciones del Gobierno sobre el impacto en su capital, al señalar que, bajo sus propios cálculos, el efecto conjunto de las medidas elevaría el ratio de capital CET1 hasta alrededor del 18,4 %, frente al 15,5 % estimado por las autoridades, lo que, según el banco, reduciría su competitividad frente a sus grandes rivales internacionales.

Si a los nuevos fondos requeridos se unen los derivados de su adquisición en 2023 de Credit Suisse, UBS calcula que estaría obligada a mantener 37.000 millones de dólares adicionales de capital CET1, "con un coste anual de capital de alrededor de 3.000 millones de dólares", advirtió en el comunicado. EFE

abc/psh