Comunidad Iberoamericana promoverá la buena gestión del agua como cooperación prioritaria
Redacción Medioambiente, 2 nov (EFE).- La Comunidad Iberoamericana debatirá un informe que defiende la necesidad de reconocer el agua y el cambio climático como "ámbitos prioritarios" de cooperación regional y de tratar la gestión adecuada de los recursos hídricos como "un asunto de Estado, desarrollo y cohesión" en una región que concentra "cerca de un tercio" del agua dulce renovable del planeta.
En América Latina y el Caribe, "el 88 % de los desastres" registrados en las últimas tres décadas tuvo "origen hídrico", recuerda este quinto informe sobre desarrollo sostenible y climático regional,'Agua y cambio climático en Iberoamérica', elaborado por el Observatorio La Rábida y que se presenta dos días antes del comienzo de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará el 4 y el 5 de noviembre en Madrid.
En esa región, Con el objetivo de que Iberoamérica actúe de forma "unida" en materia de agua, el texto recopila una serie de "recomendaciones estratégicas" en torno a cuatro ejes de actuación.
Gobernanza y financiación
El primero, centrado en la institucionalidad y gobernanza, incluye medidas como dotar de "capacidad real" y "presupuesto propio" a las autoridades de las cuencas o incorporar la seguridad hídrica como un "criterio obligatorio" en la planificación nacional.
También garantizar una "coordinación interministerial efectiva" y marcos jurídicos "estables", así como la participación de mujeres, pueblos indígenas y afrodescendientes en la gestión del agua.
En el caso de la financiación, apuesta por crear "carteras nacionales de seguridad hídrica", dotar a esa seguridad de "partidas específicas" y destinar "más recursos" para la adaptación hídrica de los países vulnerables.
Además, contempla el establecimiento de "cánones de aprovechamiento y de vertido", tarifas progresivas o pagos por servicios ambientales.
Infraestructura e información
En materia de infraestructuras resilientes y soluciones basadas en la naturaleza, el informe plantea crear "planes de gestión del riesgo" de sequías e inundaciones y sistemas de "alerta temprana" para todas las comunidades.
También revisar el diseño y la operación "con escenarios climáticos" de presas, redes y drenajes, rellenar acuíferos, aprovechar el agua de la lluvia e impulsar programas de restauración de cabeceras, páramos, humedales, ríos y manglares con "indicadores de regulación hídrica".
En cuanto a información, capacitación, innovación y economía circular, aboga por establecer "redes de monitoreo" de caudales, precipitaciones, calidad del agua o niveles de los acuíferos y "abrir e interoperar" esos datos.
Además, promueve la creación de un programa iberoamericano de capacitación de personal técnico y fomentar proyectos de economía circular.
Finalmente, insta a los países a generar una batería común de indicadores de agua y clima para Iberoamérica, así como "escenarios climáticos regionalizados" para toda la región.
Liderar la adaptación hídrica
El informe sostiene que el cambio climático afecta a la economía, la salud, la alimentación, la energía y la movilidad humana "a través del agua" y, en ese sentido, Iberoamérica es "muy vulnerable".
Sin embargo, asegura que esta región puede no solo "liderar la adaptación hídrica", sino movilizar financiación equitativa para "valorar el agua" sin comprometer el acceso de las personas vulnerables.
"Adaptarse al cambio climático es, ante todo, gestionar el agua" e Iberoamérica en su conjunto "puede mostrar cómo gobernarla para sostener el desarrollo en un clima cambiante", concluye. EFE
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