Sao Paulo, 9 Oct 2026 (AFP) -
Sumergido en una crisis que parece no tener fin, sin entrenador y al borde del descenso, Corinthians visita este domingo a Palmeiras, su eterno rival y que aspira a recuperar el liderato del campeonato brasileño.
El Timão afronta la 30ª jornada del Brasileirão sin mando. Minutos después de perder 2-1 el miércoles contra Internacional, la directiva destituyó al técnico Fernando Diniz, que había sido ratificado a petición de los jugadores antes del parón por la fecha FIFA.
No obstante, la séptima derrota liguera consecutiva del equipo precipitó la salida del exseleccionador brasileño, de 52 años, quien ocupaba el banquillo desde abril.
"Es un momento muy doloroso y difícil. Dados los resultados que está atravesando el club, perdemos la compañía de un gran profesional que se entrega al máximo", dijo el director ejecutivo del Corinthians, Marcelo Paz.
"Teníamos que tomar una decisión, necesitamos un cambio. Todos somos responsables: yo, los jugadores y la directiva. Tenemos que volver a sumar puntos y ser protagonistas en casa. Por desgracia, eso no estaba sucediendo", agregó.
El primer reto del equipo para levantar cabeza será ante el Verdão, su enconado rival en Sao Paulo y que pisa los talones al líder Flamengo.
- Buscando un revulsivo -
La seguidilla de derrotas del Corinthians en el Brasileirão es la peor del club desde 2003, cuando el campeonato pasó a disputarse en sistema de puntos corridos.
El tropiezo en Porto Alegre lo dejó en la 16ª posición, primer equipo fuera del descenso pero con apenas un punto más que Inter y dos más sobre Gremio, ambos en zona de caída a la segunda división.
Los dos conjuntos gaúchos se miden entre sí este domingo en el Gre-Nal, el derbi de mayor rivalidad del país. Si uno de los dos gana y Palmeiras vence, los albinegros entrarían en descenso.
El eterno Ramón Díaz, especializado en salvar clubes del descenso en las últimas temporadas en Brasil, es la principal opción para sustituir a Diniz, según la prensa local.
El argentino ya dirigió al club de Sao Paulo entre julio de 2024 y abril de 2025.
El nuevo técnico corinthiano tendrá un calendario lleno de enfrentamientos directos: de los nueve partidos que le restan al Timão, apenas dos (Palmeiras y Atlético Mineiro) son contra equipos que no se encuentran amenazados por el descenso.
Otra de las misiones que tendrá el futuro inquilino del banquillo de la Neo Química Arena es recuperar el nivel de sus principales estrellas.
El neerlandés Memphis Depay ha tenido un flojo rendimiento después de su participación en el Mundial con su selección, mientras que el argentino Rodrigo Garro, el peruano André Carrillo o el británico Jesse Lingard también son criticados por sus flojas actuaciones.
- Crisis institucional -
Los corinthianos serían dirigidos por el asistente Léo Porto, en caso de que antes del juego no se concrete la llegada del nuevo timonel.
La crisis deportiva se suma a los problemas institucionales del club, de larga data.
Augusto Melo fue destituido de la presidencia y expulsado como socio el año pasado por irregularidades financieras en su gestión, y su sucesor, Omar Stabile, enfrenta varios pedidos de impeachment.
A ello hay que sumarle una crisis económica, con atrasos en el pago de salarios y deudas con otros clubes que ya le rindieron cuatro vetos para fichar por parte de la FIFA, impidiendo la llegada de nuevos refuerzos.
Con este panorama, Corinthians intentará dar la sorpresa el domingo visitando un Palmeiras que es segundo a un punto del Flamengo y que en caso de victoria y tropiezo rojinegro, volvería a ocupar el liderato.
Flamengo disputará el mismo día el clásico más famoso de Brasil en el Maracaná, el "Fla-Flu', contra un Fluminense que es tercero y está embalado desde la llegada de Marcão al banquillo.
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