Corte belga falla que las cuotas de la UEFA para jugadores formados en club son legales
Bruselas, 23 oct (EFE).- El Tribunal de Primera Instancia francófono de Bruselas ha dictaminado que las normas de la UEFA y de la Federación belga de fútbol que reservan plazas a jugadores formados en el propio club son compatibles con el derecho de la Unión Europea y no vulneran la libre circulación de trabajadores en la UE.
La sentencia, conocida este viernes, considera que esas cuotas persiguen un "objetivo legítimo de interés general", como fomentar la formación de jóvenes futbolistas y favorecer que la competitividad de los clubes dependa más de su capacidad para formar nuevos talentos que de sus recursos económicos.
En la Liga de Campeones, la UEFA permite inscribir un máximo de 25 futbolistas en la lista principal, con ocho plazas reservadas a jugadores formados localmente. Al menos cuatro deben haberse formado en el propio club, mientras que los otros cuatro pueden proceder de equipos de la misma federación nacional.
El requisito no depende de la nacionalidad y se considera formado localmente a quien haya estado inscrito durante tres temporadas completas o 36 meses, entre los 15 y los 21 años, en el club o en otros de la misma federación.
Si no se cubren las ocho plazas, se reduce el máximo de inscritos, según una normativa similar a la que aplica también la federación belga en sus competiciones nacionales.
El fallo, contra el que cabe recurso de casación, supone un revés para el Real Amberes (Royal Antwerp) y el futbolista israelí Lior Refaelov, que impugnaron las cuotas por considerar que limitaban la contratación de jugadores y favorecían a los grandes clubes.
El litigio comenzó en 2020, cuando Refaelov militaba en el Amberes y se acercaba el final de su contrato. Aunque tenía también nacionalidad belga, no podía contabilizarse como futbolista formado localmente porque llegó al país en 2011, con 25 años.
El jugador y el club contaron con el asesoramiento del abogado belga Jean-Louis Dupont, uno de los artífices del histórico caso Bosman, que en 1995 eliminó las restricciones por nacionalidad para los futbolistas comunitarios.
El Tribunal Belga de Arbitraje Deportivo rechazó sus pretensiones y ambos acudieron a la justicia ordinaria para solicitar la anulación del laudo.
El procedimiento continuó incluso después de que Refaelov fichara por el Anderlecht en 2021 y regresara al Maccabi Haifa en 2023.
Y en diciembre de 2023, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), consultado por el juez belga, advirtió de que esas normas podían restringir la competencia y provocar una discriminación indirecta por nacionalidad contra futbolistas de otros Estados miembros, en una respuesta prejudicial que sienta jurisprudencia en el conjunto de la UE.
Sin embargo, el TJUE admitió que podían justificarse si fomentaban efectivamente la formación de jóvenes y respetaban el principio de proporcionalidad, y dejó en manos del tribunal belga la evaluación de esas condiciones.
La justicia bruselense concluye ahora que las posibles restricciones a la competencia no exceden lo necesario para alcanzar esos objetivos y tampoco perjudican de manera desproporcionada la libre circulación de futbolistas extranjeros.
Por ello, rechaza la solicitud de anulación del laudo arbitral como reclamaban Refaelov y el Amberes, y da la razón a la Federación belga y a la UEFA. EFE
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