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De ascenso meteórico a crisis nacional: las claves de la caída de Ueno Bank en Paraguay

De ascenso meteórico a crisis nacional: las claves de la caída de Ueno Bank en Paraguay

Asunción, Paraguay, 8 Nov 2026 (AFP) -

De banco digital estrella a epicentro de una crisis económica y política, Ueno Bank recorrió en menos de cinco años un camino que sacudió a Paraguay: su cierre congeló depósitos de millones de clientes y precipitó la destitución del presidente Santiago Peña.

La entidad, que se presentaba como símbolo de innovación e inclusión financiera, fue declarada inviable el 3 de noviembre por el Banco Central y ocho de sus directivos están presos.

También Peña y el expresidente del Banco Central Carlos Carvallo están en prisión preventiva, mientras los paraguayos sufren la incertidumbre por sus ahorros y una economía en estado de shock.

Aquí cinco claves para entender el ascenso y caída de Ueno y sus consecuencias:

- Ascenso meteórico -

Ueno irrumpió en diciembre de 2021 como una financiera digital, con atención las 24 horas. En noviembre de 2023 obtuvo licencia bancaria y creció hasta alcanzar en 2026 los tres millones de clientes, la mitad de la población de Paraguay.

Los beneficios que ofrecía lo volvieron popular, sobre todo entre quienes no estaban bancarizados.

"Hasta antes de Ueno, el número de cuentas bancarias era alrededor de un millón y con Ueno, eso se fue a tres millones", explicó a la AFP el analista financiero Amílcar Ferreira.

Ueno también recibió fondos de empresas, organismos como la Conmebol y entidades estatales como el Instituto de Previsión Social y la represa Itaipú.

- Gigante con pies de barro -

Para el economista y exministro de Hacienda Dionisio Borda, la de Ueno fue una "muerte anunciada".

"Su crecimiento en tres años era muy llamativo y sobre todo sabiendo que tenía un patrimonio muy bajo, casi negativo, y que se fondeaba con recursos del Estado", señaló Borda a la AFP.

Ueno ofrecía reintegros de hasta 40% por usar su tarjeta, por lo que "era muy difícil pensar que tenía un margen de utilidad", agregó.

Para Ferreira, "probablemente no tenían todo el capital requerido para esas inversiones". Considera que parte de la expansión pudo financiarse con "préstamos a empresas vinculadas" por montos superiores a los permitidos.

El Banco Central inició el 2 de noviembre la resolución de Ueno tras determinar que su solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo legal. Las operaciones quedaron suspendidas y millones de clientes perdieron acceso a sus fondos.

- Crisis política -

El derrumbe arrastró a Peña, presidente desde 2023 y quien hasta 2025 tuvo acciones en el grupo que controlaba la entidad.

Peña es acusado de inyectar al banco más de 800 millones de dólares en fondos públicos y ocultar o minimizar sus problemas financieros pese a las alertas sobre préstamos irregulares y riesgos de insolvencia.

También se le cuestiona por haber nombrado al frente del Banco Central a Carvallo, exdirectivo de Ueno, en un potencial conflicto de interés.

Tras perder el apoyo de su Partido Colorado (conservador), Peña fue destituido el viernes y quedó en prisión preventiva, imputado por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio, delitos que podrían costarle hasta 15 años de cárcel.

- Medidas de emergencia -

El gobierno apuró medidas para devolver los depósitos a los pequeños ahorristas. Una ley de emergencia permitió adelantar pagos de hasta 18.000 dólares por cuenta y, hasta el sábado, casi 1,2 millones de clientes habían recibido sus fondos en otros bancos, según las autoridades.

Pero los grandes depositantes deberán esperar la liquidación de activos o la recuperación de créditos de Ueno, explicó Ferreira.

La cotización del dólar saltó un 9,5% y el riesgo país subió de 125 a 143 puntos básicos entre el 2 y el 5 de noviembre.

- Futuro incierto -

Ocho directivos de Ueno fueron detenidos por presunta lesión de confianza y estafa, entre ellos su CEO Miguel Vázquez, dueño de casi una veintena de empresas de distintos rubros.

La crisis amenaza con extenderse a ese conglomerado empresarial: el eventual cierre de sus compañías podría provocar miles de despidos y agravar el impacto económico del colapso bancario.

El golpe ya se siente en el comercio. La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay reportó caídas de hasta 70% en las ventas y dificultades para reponer mercadería y cumplir compromisos.

"Va a haber una afectación económica", advirtió Ferreira, porque ante estas crisis "la gente se pone muy cautelosa, muy conservadora, evita gastos que no sean estrictamente necesarios y eso obviamente se traslada al consumo".

Para Borda, "es el robo mayor que se hizo en toda la historia de la era democrática", aunque considera que el resto de los bancos sigue sólido y "la gente no duda del sistema financiero".

tev/nn