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De lo económico, a lo social: las secuelas del Brexit en Reino Unido una década después

De lo económico, a lo social: las secuelas del Brexit en Reino Unido una década después

Raúl Bobé

Londres, 19 jun (EFE).- Una década después del referéndum del Brexit, el Reino Unido sufre las secuelas de su salida de la Unión Europea (UE) en múltiples ámbitos de la sociedad, desde lo puramente económico, hasta lo político o lo social.

1. Una economía en declive

El Reino Unido es actualmente la sexta economía del mundo a nivel global, con un producto interior bruto (PIB) estimado en unos 4,26 billones de dólares (3,67 billones de euros).

Sin embargo, un estudio del National Bureau of Economic Research (NBER) publicado en diciembre del 2025 estimó que el Brexit redujo el crecimiento del PIB británico entre un 6 % y un 8 %.

2. Una moneda debilitada

La libra esterlina se desplomó hasta un 10 % tras el resultado del referéndum y nunca ha vuelto a superar sus niveles previos al Brexit.

El 23 de junio de 2016, tras cerrar las urnas, la divisa británica se situaba en 1,50 frente al dólar estadounidense y en 1,31 frente al euro. Diez años después, cotiza a 1,34 y 1,15, respectivamente, una depreciación de entre el 11 y el 12 %.

3. Pérdida de atractivo internacional

El Brexit ha convertido al Reino Unido en un lugar menos atractivo para invertir. Según el NBER, la inversión en el país es un 12 % y un 18 % inferior a su potencial, además de la más baja de las naciones industrializadas del G7.

La incertidumbre sobre el divorcio europeo impactó asimismo en la productividad de las empresas; mermó la innovación y empujó a las multinacionales a trasladar sus operaciones a territorio de la UE.

4. Éxodo en la City de Londres

Los desafíos del Brexit también restaron influencia financiera a Londres. Aunque el FTSE 100 de la bolsa londinense ha crecido un 62 %, y superó su récord a principios de año, quedó rezagada con respecto a otras plazas europeas, tras producirse un "éxodo" de empresas que han cesado su cotización en la capital británica para mantener acceso al mercado común.

5. Presión inflacionaria

Según el Banco de Inglaterra, la inflación británica ha acumulado una subida total del 40,9 % desde junio de 2016 hasta abril del 2026 -con un repunte anual del 3,40 %-, resultado de una combinación de factores, como el impacto de la pandemia o las guerras en Ucrania y Oriente Medio, unido al Brexit como agravante estructural.

6. Trabas al comercio

La Unión Europea es el principal socio comercial del Reino Unido y supone un 41,4 % de las exportaciones totales, muy por delante de Estados Unidos, que ocupa el segundo lugar, pero el Brexit ha impuesto más trabas burocráticas, controles aduaneros y ha incrementado los costes.

La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) estima que tanto las exportaciones como las importaciones británicas serán, a largo plazo, un 15 % inferiores que si siguiera en la UE.

7. Flujos migratorios

Aunque las previsiones sugerían que el Brexit reduciría drásticamente la inmigración hacia el Reino Unido, la realidad es que redujo el número de trabajadores procedentes de la UE, al frenar la libre circulación, pero el país atrajo más inmigración de países extracomunitarios, como la India.

Tras endurecer los requisitos migratorios y limitar los visados, la migración neta en el país cayó el año pasado casi un 50 %, hasta las 171.000 personas.

8. Inestabilidad política

El Brexit deja tras de sí seis primeros ministros en el 10 de Downing Street.

Tras el referéndum, el entonces mandatario, David Cameron, dimitió. Su sucesora, Theresa May, cayó incapaz de ejecutar el divorcio; Boris Johnson cerró el acuerdo, pero renunció por sus escándalos; Liz Truss apenas duró 45 días; y Rishi Sunak fue derrotado por el laborista Keir Starmer, hoy muy impopular.

9. Auge de la derecha populista

Nigel Farage, apodado internacionalmente "Míster Brexit" y artífice clave del 'Leave' en 2016, capitaliza el desencanto social liderando la formación populista de derechas Reform UK. Farage encabeza las encuestas de intención de voto para las generales de 2029 con una marcada agenda antiinmigración y de recortes fiscales.

10. Un nuevo acercamiento a Europa

Tras años de enfriamiento, la llegada de Starmer al poder en 2024 supuso también el "reinicio" de las relaciones con Bruselas, aunque mantuvo líneas rojas como la vuelta al mercado único o la libre circulación de personas.

Además de acuerdos bilaterales en comercio, o defensa, este "reseteo" se materializará en 2027 con el regreso del Reino Unido al programa de intercambio Erasmus+.

El Brexit se firmó en 2016 con un apoyo del 52 % frente al 48 %; hoy en día, según YouGov, el 70 % de los británicos respalda un vínculo más cercano con la UE. EFE

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