Demócrata Nixon de Florida: No voy a permitir que me pinten como comunista o socialista
Pablo Urbón
Miami (EE.UU.), 17 ago (EFE).- Angie Nixon, una de los dos aspirantes demócratas que este martes buscan en Florida la candidatura de su partido para el escaño al Senado que dejó el cubanoestadounidense Marco Rubio, asegura que no permitirá que sus adversarios la presenten como una candidata comunista o socialista.
En una entrevista con EFE en la Pequeña Habana en Miami, la legisladora estatal urgió un cambio democrático en Cuba a través de una diplomacia "agresiva" y la eliminación de acuerdos migratorios con las policías locales en Estados Unidos, al tiempo que abordó la necesidad de recobrar el contacto directo con los votantes para recuperar el terreno perdido por su partido en el condado Miami-Dade.
Contra las desigualdades
"No voy a permitir que me sigan pintando como comunista o socialista. Lo único que quiero es que la gente tenga oportunidades de estar sana, de prosperar, de estar segura, de trabajar duro y de tener algo que enseñar a cambio", asegura la aspirante afroestadounidense, de 42 años, del ala progresista.
Subraya que su "competidora" será Ashley Moody, quien se perfila como la candidata republicana, al sentirse segura de que ganará este martes en las primarias demócratas frente a Alex Vindman, un teniente coronel retirado que declaró como testigo en el primer juicio político contra el presidente Donald Trump.
Nixon acusó además a Moody, quien ocupa de forma interina el escaño de Rubio desde que él asumió como secretario de Estado, de destinar más fondos al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), a cargo de la política migratoria, para "aterrorizar a nuestras comunidades y también para devolver a los cubanos a Cuba".
Por una diplomacia "agresiva" hacia Cuba
La candidata, quien se declara "totalmente en contra del comunismo, de la dictadura (y) de cualquier autoritarismo", defiende un mayor esfuerzo diplomático para impulsar cambios políticos en la isla, retomando los acercamientos con Cuba del expresidente Barack Obama (2009-2017).
"Necesitamos un enfoque diplomático agresivo, trabajar para asegurar que haya un cambio de régimen que pase a manos del pueblo", sostiene.
Considera, además, que las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos durante décadas a la isla no funcionaron. "El bloqueo es un fracaso y los cubanos pasan hambre. Lo están pasando mal. Están sufriendo. Los hospitales no funcionan a pleno rendimiento porque no pueden recibir el petróleo que necesitan", sostiene.
"Quiero volver a las políticas de la era de Obama, para que la gente pueda ir a ver a los suyos", explica.
La conquista del voto cubanoamericano
La candidata afroamericana reconoce que uno de sus principales retos es conectar con el electorado cubanoestadounidense, un sector que tradicionalmente respalda posiciones más duras hacia el Gobierno cubano.
Su estrategia, explica, pasa por demostrar que se preocupa tanto por los cubanos en Florida como por sus familiares en la isla.
"Voy a seguir hablando con la gente y trabajando para apoyar todos los esfuerzos diplomáticos que hagan falta para que la gente de allá no pase hambre, no sufra, tenga más oportunidades y su Gobierno no sea opresivo", afirma.
Nixon también establece paralelismos entre la situación en Cuba y la política migratoria estadounidense. "Nadie debería tener miedo de su Gobierno. Y ahora mismo la gente (en Estados Unidos) está empezando a temer al nuestro", asegura.
"Creo que la gente (en Cuba y en todas partes) solo necesita ser libre, libre de hacer lo que quiera hacer, y voy a pelear con todas mis fuerzas para que eso pase. El Gobierno no debería controlarlo todo, y es lo que está haciendo ahora mismo el Gobierno en nuestro país", reitera.
Recuperar terreno en Miami-Dade
La organizadora comunitaria sostiene que la clave para recuperar el apoyo demócrata en el sur de Florida pasa por volver a conectar con los votantes y escuchar sus preocupaciones.
"Durante demasiado tiempo se ha cedido terreno", afirma Nixon, quien defiende una estrategia basada en el contacto directo con los ciudadanos, independientemente de sus afinidades políticas.
"Lo principal es ir y hablar con la gente, aunque sientas que no coincide contigo ideológicamente, porque quiero ser la senadora de Estados Unidos de todos", señaló Nixon durante un recorrido por la Pequeña Habana de Miami. EFE
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