Ejército niega destitución del jefe en Cisjordania pese al anunció del ministro Defensa
Jerusalén, 3 ago (EFE).- Un portavoz del Ejército israelí informó en la madrugada el lunes que el anuncio hecho en un 'reality show' por el ministro de Defensa, Israel Katz, sobre el reemplazo del jefe del Comando Central (al frente de Cisjordania ocupada), Avi Bluth, no había sido coordinado con el jefe del Estado Mayor.
En estas situaciones, es el jefe del Ejército, Eyal Zamir, el encargado de elegir al nuevo personal y el papel de Defensa es solo aprobar el nombramiento.
"El jefe del Estado Mayor no tiene intención de modificar los cargos de los comandantes clave de las Fuerzas de Defensa de Israel en estos momentos delicados. Si una decisión así es tomada, será adoptada por el Jefe del Estado Mayor y aprobada de acuerdo con los protocolos requeridos", añade el comunicado castrense.
Anoche, en el programa en vivo 'Patriotas' del ultraderechista y proNetanyahu Canal 14, Katz anunció la destitución de Bluth -quien reside en Cisjordania ocupada y bajo cuyo mandato se han creado numerosas nuevas colonias en Cisjordania- y dijo que será reemplazo por Bar Kalifa, una figura aún más radical.
Según diferentes medios y analistas militares, este último rifirrafe entre las fuerzas armadas del país y su ministro de Defensa responde a que Bluth ha apelado, en varias ocasiones, la decisión de Katz de no renovar una orden de arresto contra un colono y activista de extrema derecha, Tal Yinon Dardik, sospechoso de participar en una incursión de colonos en la comunidad palestina de Khirbet Humsa en marzo.
De acuerdo con el diario Haartez, Katz visitó a Dardik en su centro de detención la semana pasada, y 13 políticos de derecha y miembros del Knéset (Parlamento) exigieron su liberación, a la que se opone Bluth, quien por otro lado ha mantenido una política muy laxa respecto a las agresiones y abusos cometidos contra palestinos por colonos, que se han incrementado de forma exponencial.
Los testigos relataron al diario Haaretz, durante esa incursión en Khirbet Humsa, agresiones físicas y sexuales, amenazas de asesinato y violación. Además, los colonos arrancaron la ropa a palestinos, esposaron a los residentes, los golpearon, les arrojaron agua fría y robaron ganado y objetos de valor. EFE
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