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El arte y la tecnología reflexionan juntos sobre qué es ser humano en la era de la IA

El arte y la tecnología reflexionan juntos sobre qué es ser humano en la era de la IA

Luis Lidón

Viena, 9 sep (EFE).- Ars Electronica, un festival pionero en reflexionar cómo la tecnología afecta al arte y la sociedad, convierte desde este miércoles y hasta el domingo la ciudad austríaca de Linz en un laboratorio para abordar la pregunta de qué nos hace humanos en la era de la Inteligencia Artificial (IA).

Con el lema 'Future Begins. Negotiating Humanity' (El futuro comienza. Negociando la humanidad), la cita ofrece durante cinco días cientos de exposiciones, conciertos, performances, talleres y debates en más de 40 emplazamientos de la ciudad.

"Con la IA están surgiendo cada vez más sistemas que no solo ejecutan tareas, sino que también generan, proponen, toman decisiones y actúan de forma autónoma. Esto no solo cambia nuestra relación con la tecnología, sino también nuestra concepción de qué significa ser humano", señala el programa del festival.

En un momento en el que la IA transforma el trabajo, la cultura, la política o la guerra, Ars Electronica plantea qué queremos conservar como propio y qué papel queremos dar a las máquinas.

Las obras y debates abordan así cuestiones como la responsabilidad, el poder, la democracia, el cambio climático o las consecuencias sociales de ceder el poder a la tecnología.

El festival convierte buena parte del centro de Linz en un escenario, aunque el Ars Electronica Center, la Universidad de Arte y la Universidad Johannes Kepler seguirán siendo los espacios principales.

Uno de los grandes acontecimientos musicales será el viernes con una noche de conciertos titulada 'Polaris, música entre los polos' con propuestas de vanguardia como 'Orbit, a war series', de la compositora alemana Brigitta Muntendorf, que aborda la guerra, la violencia y la opresión mediante voces clonadas con inteligencia artificial.

El Museo de Arte Lentos acogerá una de las exposiciones centrales, con los trabajos ganadores del Prix Ars Electronica de este año, así como de los premios S+T+ARTS que otorga el festival junto a la Unión Europea.

Cartografiando el genocidio

El más polémico entre los premiados ha sido el de la categoría de Arte Interactivo, concedida a 'A Cartography of Genocide: Israel's Conduct in Gaza Since October 2023' (Una cartografía del genocidio: la conducta de Israel en Gaza desde octubre de 2023), del colectivo Forensic Architecture.

Este grupo de investigación, creado en 2010 en Londres por el israelí Eyal Weizman, es uno de los grandes pioneros en el uso de fuentes abiertas para denunciar crímenes de guerra, entre otros asuntos, y ha elaborado una cartografía interactiva a partir de vídeos e imágenes para documentar la devastación de Gaza durante la ofensiva de Israel contra Hamás, con más de 70.000 muertos.

La utilización del concepto de "genocidio" generó polémica y el gobernador de Alta Austria, el conservador Thomas Stelzer, renunció a asistir a la ceremonia de entrega de los premios, mañana jueves, al considerar que ese término es "sesgado" y que "Austria, debido a su historia, tiene una responsabilidad especial con Israel".

Austria mantiene una relación cercana con Israel, marcada por su responsabilidad histórica en el antisemitismo y el Holocausto durante la época nazi.

Otra de las obras ganadoras es 'Mechanical Kurds', de la alemana Hito Steyerl, que a través de una obra de vídeo muestra a refugiados kurdos de Siria que realizan tareas de clasificación y etiquetado de imágenes para entrenar a la inteligencia artificial.

Steyerl reflexiona sobre que ese trabajo realizado por esas personas vulnerables puede acabar formando parte de tecnologías militar, como drones, utilizada para atacar a la propia población kurda.

Otro de los premiados es 'Shared Histories', un proyecto de museos de Zambia y Suecia que aborda la restitución de piezas africanas conservadas en Occidente, o 'Deer Hunter', del estadounidense Andrew Herzog, que mezcla vídeos familiares con imágenes de la cultura de las armas en EEUU y con otras creadas virtualmente para reflexionar sobre la normalización de la violencia y el auge del fascismo.

'Mermelada' colombiana

El artista colombiano Paolo Almario, refugiado en Canadá, ganó este año el premio State of the ART(ist) por 'Mermelada', una instalación sobre la corrupción y el abuso de poder, inspirada en una vivencia familiar.

La obra utiliza unas 4.800 etiquetas de mermelada para formar retratos de miembros del aparato estatal colombiano que siete robots van desmontando mientras se invita al público a comer pan con mermelada, un término que se utiliza en Colombia para definir la corrupción.

El premio State of the ART(ist) es una iniciativa de Ars Electronica y del Ministerio de Exteriores de Austria que apoya a artistas cuyo trabajo se desarrolla bajo amenazas, represión política o en contextos bélicos.EFE

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