Agencias

El avistamiento de ballenas, un motor para el turismo sostenible del pacífico colombiano

El avistamiento de ballenas, un motor para el turismo sostenible del pacífico colombiano

Buenaventura (Colombia), 12 oct (EFE).- Entre julio y septiembre de cada año, las ballenas jorobadas que viven en el Pacífico Sur se trasladan hasta las zonas cercanas a las costas colombianas, cuyas poblaciones han encontrado en su avistamiento un motor para el turismo de naturaleza sostenible.

Los habitantes de La Barra, una comunidad del Pacífico colombiano ubicada en el parque natural Uramba Bahía Málaga, tienen una relación estrecha con estos cetáceos, una historia que va más allá del turismo y de los visitantes.

"Las ballenas venían a Bahía Málaga a aparearse, no había embarcaciones afuera, ni avistándolas ni pescando. Eso permitía que el ecosistema de Bahía Málaga fuera tan sostenible, porque eran aproximadamente de dos a tres meses como de una veda, por decirlo así, a través de las ballenas", explica a EFE Fred Ortiz, representante legal del consejo comunitario de la barra.

Los pescadores de la zona, ubicada en el municipio de Buenaventura (suroeste), solían hacerles "rituales, fogatas, cantos para darle la bienvenida a los mamíferos porque se tenía la creencia religiosa que el que se embarcaba iba a terminar como Jonás", el personaje de la Biblia que fue tragado por un gran pez.

El dilema turístico

Para el líder comunitario, la "ola turística" que recibía esta paradisíaca playa del Pacífico colombiano estaba provocando "un déficit en temas ambientales porque hoy en día las ballenas no están haciendo sus recorridos completos hasta esta zona por la cantidad de lanchas y embarcaciones que las perturban".

Preocupada por los cetáceos, la comunidad de La Barra trató de equilibrar la preservación del entorno natural con la fuente de ingresos que supone la llegada de turistas. Ahora todos los visitantes, antes de salir a avistar las ballenas, reciben una charla de concientización.

"Los motoristas, que son los marineros en las embarcaciones, se capacitan en cómo hacer un turismo responsable de ballenas y también lo hacen en el marco del Festival Mundial de Ballenas y Cantadoras (de La Barra, que se celebró a principios de octubre) acá en el territorio" añade.

Esta decisión, señala, significa "vamos a conservar, también vamos a apoyar sin dejar de lado el atractivo turístico", que es uno de los pilares de la economía local.

Temporada de avistamiento responsable

La coordinadora de la Unidad de Gestión Bahía Buenaventura Bahía Málaga, Yamile Perdomo Quintero, reivindica a EFE lo dicho por Ortiz. Lo que ocurre en La Barra, asegura, es "un proceso organizativo" para que "se haga el avistamiento de forma responsable tanto para los especímenes como también para las personas".

"Esta es una temporada de avistamiento responsable de ballenas y en el marco de eso se hacen actividades para poder dinamizar la economía local", señala.

Quintero, como representante de la autoridad ambiental, orienta a la comunidad y a los visitantes para que todo salga bien, pues quieren que el desarrollo, la sostenibilidad y el turismo vaya de la mano en este proceso.

"No estamos en una situación en la que podemos ir en contra del desarrollo. Por el contrario: tiene que haber un desarrollo armónico para que haya un beneficio para las comunidades, haya un beneficio social, pero también un beneficio para los recursos naturales", explica.

Por eso añade: "esa trilogía debe existir en toda actividad, que es lo que nosotros siempre traemos a las diferentes comunidades, que ese principio de equidad esté siempre presente en todo lo que se haga". EFE

jdl-jga/jpm/jrh

(foto)(video)