El centenario de Monet, pintor del tiempo, transporta a París a sus instantes eternos
Nerea González
París, 29 sep (EFE).- Nadie en la historia del arte inmortalizó el tiempo y congeló el instante como Claude Monet, el gran maestro del impresionismo. En el centenario de su muerte, que se cumple en diciembre, la eternidad fugaz de sus lienzos va a tomar el Museo de l'Orangerie de París, hogar de su última gran creación, los murales monumentales de Los Nenúfares.
Aunque el Museo d'Orsay es el lugar más frecuentado por los turistas para ver las estampas más famosas del impresionismo, basta con cruzar el Sena para encontrar esta pinacoteca, ubicada en el Jardín de las Tullerías, que es famosa precisamente por albergar ese ciclo (en francés 'Les Nymphéas') que Monet le regaló al Estado francés con motivo del Armisticio de la I Guerra Mundial.
Se ha llegado a decir de esa obra, símbolo de paz y meditación, que es la 'Capilla Sixtina del impresionismo', además de ser considerada unánimemente como el canto de cisne de Monet, quien falleció en Giverny el 5 de diciembre de 1926, a la edad de 86 años.
Por eso, este antiguo invernadero imperial construido bajo el reinado de Napoleón III era el lugar idóneo para acoger la exposición más importante que se podrá ver en París con motivo de este centenario, un proyecto bautizado 'Monet, peindre le temps' ('Monet, pintar el tiempo').
"Es una temática que va a seguir durante toda su carrera. Monet no es solo el momento impresionista, son 60 años de pintura", indicó a EFE Cécile Girardeau, conservadora del Museo de l'Orangerie y comisaria de esta exposición junto a Sophie Eloy, durante la presentación a la prensa de la muestra este martes.
El tiempo capturado en serie
'Monet, peindre le temps', que se podrá ver del 30 de septiembre al 25 de enero, agrupa una cuarentena de lienzos que hablan de distintas etapas temáticas de su obra, pero que tienen en común la fascinación del artista nacido en París en 1840 por reflejar el paso del tiempo, sobre todo a través de los cambios de luz.
Lo hizo a través de series como las de los trenes en la estación parisina de Saint-Lazare de 1877 -que hablaban de un tiempo que se aceleraba con las transformaciones de la modernidad- o más particularmente en los cuadros de los Almiares, simples pilas de paja en medio del campo que le sirvieron para estudiar los efectos de la luz, hallando variaciones infinitas.
"Es interesante volver a poner a Monet en su tiempo. Es un hombre del siglo XIX que es contemporáneo, por ejemplo, de la invención de la fotografía. Nunca quiso competir con la fotografía pero creo que, aun así, su visión quizá se viera un poco modificada por este invento y también por los grabados japoneses, de los que era un gran coleccionista", resaltó la comisaria de la muestra.
Hasta tres años se pasó pintando las distintas vistas de la catedral de Ruán, a partir de 1892, que también pueden verse en esta exposición, junto otras obras emblemáticas como las del Parlamento británico en Londres sumido en la niebla.
Pero como no podía ser de otra forma, 'Monet, peindre le temps' se vuelca en particular con su obsesión en la recta final de su vida por los paisajes de su estanque de Giverny, con las vistas de su puente de estilo japonés y con sus nenúfares, que poco a poco hicieron desaparecer el cielo de sus cuadros, reducido a poco más que el reflejo de las nubes en el agua.
Esa pérdida del horizonte lo pone en relación con los artistas posteriores de las vanguardias, considera Girardeau. Por eso Monet, más allá de ser "el jefe de filas del movimiento impresionista" (que debe su nombre a uno de sus cuadros, 'Impresión, sol naciente'), es también mucho más: es un "puente", asegura, entre el siglo XIX y el XX.
Además de la exposición de l'Orangerie, el centenario de la muerte de Monet se recordará este otoño con una experiencia de realidad virtual, con coloquios y sesiones de lectura encargados a la prestigiosa Comédie Française.
El Museo d'Orsay reorganizará también sus cuadros para ofrecer un recorrido especial y en el Museo Marmottan Monet -fundación privada bajo la tutela de la Académie des Beaux-Arts que alberga la mayor colección del mundo de obras de Monet- otra muestra temporal repasará su influencia en la representación del paisaje, rastreable en la obra de artistas como Piet Mondrian, Yves Tanguy o David Hockney.
Antes, entre marzo y julio, el Museo del Impresionismo Giverny (junto al caserío donde habitó en la recta final de su vida) ya había celebrado el centenario con otra exposición, titulada 'Antes de los nenúfares'. EFE
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