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El CICR visita municipios del oeste de Colombia golpeados por el conflicto y el terremoto

El CICR visita municipios del oeste de Colombia golpeados por el conflicto y el terremoto

Bogotá, 21 ago (EFE).- El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) visitó las zonas rurales de los municipios colombianos de San José del Palmar, Sipí, Nóvita y Bajo Baudó, en el departamento del Chocó (oeste), algunos de los más golpeados por el conflicto armado y por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto.

Así lo informó este viernes el CICR, que señaló -en un comunicado- que está identificando las necesidades más urgentes con el fin de orientar la respuesta humanitaria.

"Esta situación hace sufrir a las comunidades porque se ven desconectadas del mundo. El aislamiento está afectando su acceso a servicios básicos, a los que normalmente ya es difícil acceder", afirmó la delegada del CICR en Chocó, Emilie Prache.

San José del Palmar, el municipio del Chocó epicentro del terremoto, y las zonas del Valle del Cauca, Risaralda y Caldas afrontan ahora una emergencia que se extiende mucho más allá del rescate: viviendas inhabitables, escuelas y negocios cerrados, familias que buscan recuperar sus pertenencias y comunidades que necesitan asistencia para comenzar de nuevo.

El Gobierno colombiano elevó este viernes a 321 el número de víctimas mortales y detalló que aún hay 257 desaparecidos y se incrementó a 4.595 la cifra de heridos, mientras que el número de rescatados se mantuvo en 364, según el más reciente boletín de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Impacto diferente

En el Chocó, entre tanto, el terremoto tuvo un impacto diferente por el contexto de pobreza, déficit crónico de infraestructuras y aislamiento geográfico de muchas de las comunidades afectadas, así como por el conflicto armado.

En la zona operan la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo, la principal banda criminal del país, así como otros grupos armados.

El CICR ha constatado que el sismo destruyó y dañó viviendas; afectó el suministro de agua; provocó derrumbes en las carreteras de acceso, que todavía limitan la movilidad de algunas comunidades rurales, y causó daños en algunas instituciones educativas, que han dejado a los estudiantes sin clases.

"Cuando una nueva emergencia afecta a comunidades que ya afrontan las consecuencias de los conflictos armados, sus necesidades no pueden entenderse de manera aislada", expresó el jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá, Olivier Dubois.

El representante del organismo agregó: "Una nueva afectación puede profundizar necesidades que ya existían y hacer todavía más difícil la vida cotidiana de las personas. Entender qué ha cambiado es fundamental para adecuar nuestra respuesta humanitaria a lo que estas comunidades necesitan ahora".

Incertidumbre sobre el regreso a clases

Tras el sismo, las autoridades han registrado daños de diversa consideración en más de 3.500 escuelas del país, con especial incidencia en algunos de las zonas más pobres como el Chocó.

En ese sentido, el CICR visitó una escuela rural de San José del Palmar donde el terremoto dejó sin techo el salón de clases de los niños y niñas más pequeños.

Por esa razón, los estudiantes no han podido regresar a clases y aún no está claro cuándo podrán hacerlo.

"La escuela es el lugar seguro para los estudiantes porque allí los estamos orientando, los estamos acompañando. Retomar las clases depende de la valoración que hagan los profesionales sobre cómo ha quedado la institución y de que haya ayuda para reparar esos daños", expresó al CICR Lorenza Moreno, rectora de la institución educativa. EFE

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