El cierre de China a su lado del Everest deja un récord millonario de ingresos para Nepal
Katmandú, 18 jun (EFE).- Nepal cerró la temporada de primavera del Everest con ingresos récord por permisos de escalada, impulsados por la subida de tarifas y por las restricciones de China en la cara norte de la montaña, que desplazaron a numerosos alpinistas hacia la ruta sur nepalí.
El Departamento de Turismo de Nepal emitió 494 permisos para el Everest esta temporada y recaudó más de 1.000 millones de rupias nepalíes, unos 7 millones de dólares, una cifra inédita para la montaña más alta del mundo.
La recaudación se disparó después de que el Gobierno nepalí elevara el permiso para extranjeros en la ruta sur estándar, que pasó de 11.000 a 15.000 dólares, únicamente por el permiso, sin incluir ningún otro gasto: ni logística, ni seguro, ni costos de expedición.
Para los alpinistas nepalíes, la tasa de primavera se duplicó de 75.000 a 150.000 rupias, unos 1.100 dólares.
La presión sobre la ruta nepalí aumentó por las restricciones en el lado tibetano del Everest. Aunque China había anunciado la reapertura de la cara norte tras el parón de la pandemia, la gestión de permisos y visados especiales siguió rodeada de hermetismo, lo que llevó a varios operadores a trasladar sus expediciones a Nepal.
"Los clientes de las expediciones reservan con mucha antelación. Muchos escaladores se preparan durante años, por lo que no posponen sus planes de inmediato", explicó a EFE Mingma Sherpa, presidente de Seven Summit Treks, el mayor operador de Nepal.
Según el Departamento de Turismo, los ciudadanos chinos fueron el grupo más numeroso de la temporada, con más 100 permisos, seguidos por estadounidenses, indios, británicos, rusos y australianos.
El director general del Departamento de Turismo, Ram Krishna Lamichhane, dijo a EFE que la guerra entre Irán y Estados Unidos no golpeó de forma significativa la demanda de escalada, aunque sí afectó las llegadas generales de turistas a Nepal por el encarecimiento de vuelos y las disrupciones en rutas que conectan el país con Occidente a través de los aeropuertos del Golfo.
"Si no hubiera sido por la guerra de Irán, el número de aspirantes al Everest podría haber alcanzado un récord", afirmó Lamichhane.
Nepal registró en abril una caída del 7,3 % en las llegadas internacionales respecto al mismo mes del año anterior, con 107.934 visitantes extranjeros, según la Junta de Turismo de Nepal.
La concentración de expediciones en la vertiente nepalí coincidió además con una temporada técnicamente difícil. Un enorme bloque de hielo, conocido como serac, en la cascada de hielo del Khumbu bloqueó durante semanas la ruta por debajo del campo I y retrasó las operaciones al inicio de la campaña.
El Comité de Control de la Contaminación de Sagarmatha, responsable de fijar la ruta hasta el campo II, estimó que la masa de hielo medía unos 55 metros de largo, 37 de ancho y 28 de alto, con múltiples grietas y riesgo constante de colapso.
El retraso en la apertura de la ruta comprimió las ventanas de buen tiempo y alimentó nuevas aglomeraciones en la montaña. El 21 de mayo, 274 escaladores alcanzaron la cumbre desde el lado nepalí en una sola jornada, el mayor número registrado en un día desde esa vertiente.
La cifra reavivó las críticas sobre la saturación del Everest, especialmente en la llamada "zona de la muerte", por encima de los 8.000 metros, donde la falta de oxígeno convierte cualquier espera en un riesgo añadido.
Nepal, que alberga ocho de las catorce montañas más altas del mundo, depende del turismo de montaña como fuente clave de divisas y empleo para guías, porteadores, cocineros y operadores locales.
Los ingresos récord reforzaron el peso económico del Everest para el país, pero también reabrieron el debate sobre la saturación y la seguridad en una ruta cada vez más rentable y concurrida. EFE
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