El Gobierno alemán celebra el acuerdo sobre el plan de ajuste del Grupo Volkswagen
Berlín, 4 sep (EFE).- El Gobierno alemán celebró este viernes la aprobación la víspera por unanimidad por el Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen del plan de ajuste para transformar la compañía y mejorar su eficiencia y competitividad, aunque lamentó que ello implique también recortar 50.000 puestos de trabajo.
En una rueda de prensa ordinaria, el portavoz adjunto del Ejecutivo, Sebastian Hille, habló de una "buena noticia", y afirmó que el hecho de que el Consejo de Supervisión haya llegado a un acuerdo sobre un plan de futuro demuestra que la colaboración entre los interlocutores sociales, empleadores y trabajadores funciona.
"Saludamos explícitamente el hecho de que hayan podido alcanzar este compromiso y confiamos en que los interlocutores sociales y todas las partes implicadas sigan elaborando conjuntamente soluciones viables para el futuro", añadió.
Al mismo tiempo, lamentó que esta hoja de ruta con el fin de desarrollar perspectivas para el Grupo VW, al que pertenecen marcas como VW, Audi, Porsche y Seat/Cupra, implique eliminar 50.000 puestos de trabajo en los próximos años, pero destacó que la alternativa, es decir, no llegar a un acuerdo en estos momentos, habría sido peor y posiblemente habría planteado problemas mucho mayores y aún más recortes de personal.
Recordó que la industria automovilística en su conjunto se encuentra en una situación muy complicada y aseguró que el Gobierno no sólo la sigue de cerca, sino que la acompaña.
Subrayó que el objetivo de este Gobierno es que Alemania siga siendo un centro económico competitivo y próspero a nivel global, con una industria competitiva, de la que la industria automovilística es una parte.
A la pregunta de si el Gobierno alemán intercederá para que la Unión Europea (UE) amplíe a los híbridos enchufables los aranceles adicionales que ya se aplican en los coches eléctricos de batería chinos, el portavoz citó al canciller alemán, Friedrich Merz, en cuanto a que no quiere un nuevo conflicto comercial con China, pero sí "un diálogo abierto sobre los desequilibrios", que van en detrimento de la industria alemana.
"Naturalmente, necesitamos instrumentos eficaces para defender con eficacia nuestros intereses en el mundo, pero también queremos un comercio mundial abierto y libre, basado en la competencia leal y en un orden comercial basado en normas", resumió. EFE
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