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El Parlamento de Alemania prueba la rebaja temporal de 17 céntimos en los carburantes

El Parlamento de Alemania prueba la rebaja temporal de 17 céntimos en los carburantes

Berlín, 25 sep (EFE).- El Parlamento alemán aprobó este viernes la rebaja temporal de unos 17 céntimos aplicable a la gasolina y el gasóleo con el fin de aliviar a ciudadanos y empresas ante el aumento de los precios de los combustibles por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La rebaja al precio de los carburantes, que estará en vigor entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, fue aprobada primero por el 'Bundestag', la Cámara Baja del Parlamento alemán, tras media hora de debate por 434 votos a favor y 128 en contra, y unas horas después por el Bundesrat, la Cámara Alta.

Así, a partir del 1 de octubre, el impuesto sobre la energía aplicable a la gasolina y al gasóleo se reducirá en 14,04 céntimos por litro, que junto con la consiguiente reducción del IVA, llevará aun ahorro bruto para los conductores de 16,7 céntimos por litro.

Analistas de los principales institutos económicos alemanes criticaron este jueves esta rebaja temporal al señalar que se trata de una medida contraproducente, que quizás sea popular, pero no sensata, al beneficiar no sólo a las rentas que realmente sufren los elevados precios de la energía, sino también a aquellas que pueden asumir con sus ingresos este coste más alto.

Estos expertos advirtieron, además, de que este tipo de medida no contribuye a reducir la reducción de la demanda, necesaria en una situación de escasez de oferta energética.

El Gobierno alemán prevé que las arcas del Estado dejarán de recaudar con esta rebaja 2.485 millones de euros en concepto de impuestos.

En esta ocasión, a diferencia de la primera rebaja, también de unos 17 céntimos brutos, del impuestos sobre los carburantes aplicada entre mayo y junio, la mitad de las pérdidas para las arcas del Estado correrán a cargo de los estados federados.

"Sin duda, la rebaja en (el precio de) los carburantes, yo no la calificaría precisamente como una obra maestra en materia de política regulatoria", reconoció este viernes la ministra de Economía, Katherina Reiche, pero agregó que no son sólo las empresas de logística o las medianas empresas, por ejemplo, sino también muchos empleados los que se desplazan a diario a su lugar de trabajo y dependen del coche los que se encuentran "sometidos a una presión considerable".

Agregó que no sólo han subido los carburantes, sino en general la energía, el coste de la vida y los alimentos y que el Gobierno ha decidido conjuntamente "dar un gran paso para aliviar la carga", con la condición, no obstante, de que los estados federados hagan también su aportación.

Por su parte, Steffen Meyer, portavoz adjunto del Ejecutivo, defendió en una rueda de prensa ordinaria que la vía de reducir el impuesto sobre la energía "es la que funciona con rapidez y eficacia", y por eso se ha optado por ella. EFE

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