El primer observatorio indígena de biodiversidad en tiempo real se gesta en Ecuador
Susana Madera
Quito, 25 sep (EFE).- En lo profundo de la selva amazónica de Ecuador, la comunidad indígena de Sharamentsa -de escasos cien habitantes- busca situar al país a la vanguardia de la conservación tecnológica intercultural, como operadora del primer observatorio amazónico de biodiversidad.
Se trata del proyecto 'Sharamentsa Viva', que fusiona tecnología en tiempo real, conservación ambiental, y preservación de la cultura y lengua del pueblo achuar.
La iniciativa está basada en tres pilares: monitoreo científico de biodiversidad mediante infraestructura de domo (cúpula) y nodos autónomos de cómputo con inteligencia artificial (IA), energía solar y conexión a través de Starlink, el internet satelital de Elon Musk.
También contempla un programa educativo intercultural que forma a jóvenes como técnicos de monitoreo ecológico y operadores de IA aplicada, y un programa de preservación cultural y biológica que documenta, digitaliza y devuelve a la comunidad su conocimiento ecológico tradicional, su lengua, un estudio biológico de su bosque y su cartografía territorial.
Diez especies
Pensado para dos años, el proyecto despliega doce nodos tipo domo sobre 10,2 hectáreas en una zona fronteriza con Perú de la provincia de Pastaza, para el estudio de diez especies de fauna seleccionadas por su alta detectabilidad mediante cámaras automatizadas: pecarí de collar, guanta, tapir amazónico, hoatzin, pumagarza, capibara, mono aullador rojo, pava de Spix y boa matacaballo.
La ecuatoriana Titania Freire, graduada en Zoología y Microbiología en Escocia y cofundadora de la firma de conservación Geologic Dome, comentó a EFE que la comunidad, a la que está vinculada de los 9 años, no conoce detalles sobre las especies que les rodean.
"Tristemente ha entrado la influencia del mundo de afuera. Todos están en sus celulares, con Tik Tok, con Instagram, viendo cosas del mundo de afuera. Su cultura se está perdiendo porque todo ha pasado por tradición oral y a los chicos no les interesa escuchar porque están metidos en el mundo de afuera", se lamentó.
Por ello, una rama del proyecto es la educación para que la propia comunidad "conserve su mundo".
En diciembre pasado, escogieron a once jóvenes, en la primera fase del proyecto, para enseñarles a colocar y usar seis cámaras y un domo para estudiar a los monos aulladores y al tapir de cuello blanco.
Tras esta primera experiencia, que obligó a modificar equipos, ahora buscan financiación por 500.000 dólares para 'Sharamentsa Viva', a fin de colocar 26 cámaras, capacitar a seis mujeres e igual número de hombres, y otros gastos.
Tradición oral
El proyecto contempla la creación de una casa en la que expondrán cientos de horas de grabaciones de los diálogos entre los indígenas, y la historia de la comunidad, que tiene menos de cien años.
Toda la información que recaben las cámaras estará disponible en esa casa, que será parte de una nueva escuela con un currículum que incluye matemáticas y español, entre otras materias, pero donde también enseñarán lo básico "para sobrevivir en la jungla".
Además, los mayores enseñarán a los jóvenes cómo tejer canastas, techos; y les hablarán de las plantas, entre otros asuntos de la cultura propia.
Al finalizar el proyecto, Geologic donará todo, por lo que "cualquier grabación, investigación, es propiedad de Sharamentsa".
Por ello, "a parte de darles el equipo para conservar su tierra, les estamos empoderando para que puedan usar esto para generar estudios de investigación para su comunidad", señaló Freire, quien está segura de que a comunidad continuará con el trabajo cuando el proyecto termine "porque son guardianes amazónicos". EFE
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