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El pulso por la autoridad en la selección acapara el debate tras la marcha de Cristiano

El pulso por la autoridad en la selección acapara el debate tras la marcha de Cristiano

Lisboa, 30 sep (EFE).- El peso histórico de Cristiano Ronaldo y la autoridad de Jorge Jesus para decidir sobre su papel deportivo acapara el debate en la prensa portuguesa tras la abrupta salida del capitán de la concentración de la selección, una crisis que también pone bajo presión la gestión del presidente de la Federación, Pedro Proença.

Más allá del desencuentro que comenzó con la decisión de Jesus de no utilizar a Ronaldo el pasado domingo ante Noruega, varios medios lusos plantean una cuestión de fondo: hasta dónde llega el estatuto excepcional del máximo goleador de la historia de Portugal y dónde comienza la autoridad del seleccionador.

"El Cris es un jugador como todos los demás. Si rinde, juega; si no rinde, no juega", advirtió Jesus el pasado 18 de septiembre, al dar a conocer su primera convocatoria.

Ronaldo tiene "un estatuto diferente" y cinco Balones de Oro, reconoció entonces, antes de preguntarse cuánto pesaría eso en sus decisiones. "Nada, cero", se respondió a sí mismo.

Menos de dos semanas después, la primera aplicación de ese criterio ha desembocado en la mayor crisis desde que Jesus asumió el cargo.

"Incoherencia"

A Bola pone este miércoles el acento en la reacción del capitán y habla directamente de "incoherencia" entre sus palabras de hace apenas unos días y sus actos en Copenhague.

El diario recuerda que Ronaldo había asegurado recientemente que sería el primero en "coger la maleta" cuando sintiera que ya no aportaba nada a Portugal, pero también había defendido su compromiso con la selección y la necesidad de pensar en el colectivo.

Para A Bola, su decisión de abandonar ahora la concentración después de no jugar frente a Noruega contrasta con ese discurso y convierte el episodio en una crisis que va mucho más allá de una simple discrepancia sobre minutos de juego.

El Observador, por su parte, incide en el pulso entre los dos protagonistas y en una cuestión que ya se había planteado antes de esta crisis: quién iba a ejercer realmente el liderazgo de la selección, Jesus o Ronaldo, y hasta qué punto el objetivo personal del delantero de alcanzar los mil goles podía condicionar las decisiones del técnico.

La secuencia de Copenhague llevó esa cuestión al terreno de los hechos.

Jesus explicó este miércoles que había diseñado un plan específico para administrar los minutos de Ronaldo y defendió que corresponde al entrenador modificarlo en función de las necesidades de cada partido. También insistió en que no existía ningún conflicto con el capitán.

"Ya he tenido casos con muchos jugadores. Con Cris no existe", afirmó.

Minutos después, Ronaldo no apareció en el césped, abandonó el estadio Parken y acabó dejando la concentración.

El Observador abordó con ironía el relato oficial titulando: "más capítulos del 'caso que no existe'", y concluyó que pese a las reiteradas negativas del seleccionador, los acontecimientos "cuentan otra historia".

Jesus tampoco sale indemne

La reacción de Ronaldo concentra buena parte de las críticas de la prensa portuguesa, que tampoco exime de responsabilidad a Jesus por la gestión de un conflicto que el técnico trató repetidamente de minimizar.

El seleccionador había comunicado al capitán que no sería titular contra Noruega y contemplaba utilizarlo durante aproximadamente media hora, aunque finalmente decidió no darle ningún minuto.

Ronaldo terminó el partido contrariado y se marchó al vestuario sin acompañar a sus compañeros a saludar a los aficionados portugueses, un gesto que alimentó las primeras informaciones sobre el malestar.

El presidente de la Federación, Pedro Proença, adelantó su viaje a Copenhague. Con la conversación que sostuvieron Jesus y Ronaldo la noche del martes parecía que el problema había quedado zanjado.

El Observador llegó a publicar de madrugada que ambos habían hablado y "superado" el desencuentro, pero horas después, la crisis estaba abierta de nuevo.

O Jogo reconstruye la sucesión de acontecimientos como unos días que "sacuden a la selección", desde las palabras de Jesus hasta la marcha de Ronaldo y el posterior mensaje del jugador prometiendo explicaciones.

La Federación confirmó finalmente la salida del capitán sin precisar los motivos y aseguró que el resto de la expedición mantiene el "foco absoluto" en los próximos compromisos.

"Diré la verdad"

El episodio deja ahora una incógnita que va más allá de la disputa por una titularidad.

"Tras la rueda de prensa del seleccionador nacional y después de una conversación con el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, tomé la decisión de abandonar la concentración", explicó Ronaldo en las redes sociales. "A su debido tiempo, diré la verdad a todos los portugueses", añadió.

Sus palabras abren ahora el interrogante sobre el futuro del capitán en la selección.

El Diário de Notícias plantea ya si la marcha puede representar el adiós definitivo de Ronaldo después de 234 partidos con Portugal, mientras O Jogo recoge la repercusión internacional de una posibilidad que, por ahora, ni el futbolista ni la Federación han confirmado.

Jesus había marcado desde su llegada una línea clara: reconocer la dimensión histórica de Ronaldo sin concederle un estatuto deportivo que condicionara sus decisiones. La primera vez que tuvo que aplicarla terminó con el capitán haciendo las maletas. EFE

mf/arh