El último baile en la élite se alarga cada vez más; grandes deportistas más allá de los 40
Pablo Pérez Espino
Madrid, 11 ago (EFE).- El último baile en la élite se alarga cada vez más. Los deportistas que alcanzan los 40 años al máximo nivel aumentan y, en un momento de máxima exigencia por la sobrecarga de los calendarios, emergen las estrellas que, incólumes al paso del tiempo, transforman su veteranía en un factor de valor.
LeBron, Cristiano, Messi, Llull, Marcelinho, Modric, Djokovic, Serena Williams, Hamilton o Fernando Alonso atestiguan que la edad es sólo un número: no sólo permanecen en activo en una suerte de segunda juventud, sino que van más lejos en sus carreras, marcan sus mejores registros y logran sonadas renovaciones de contrato.
¿Qué ha cambiado? Esa es la pregunta clave para entender cómo el mundo del deporte ha transitado de las imágenes de Johan Cruyff fumando o de la vida nocturna de George Best a batir récords de longevidad.
La mentalidad y el avance de la tecnología
La respuesta no reside en un solo aspecto, sino en muchos, como la alimentación o la mentalidad de los deportistas, explica a EFE Jordi García, preparador físico del club italiano de fútbol Udinese.
"Tienen una mentalidad más profesional. El cuidado durante las 24 horas es absoluto, a diferencia de hace veinte años, que no se le prestaba tanta atención a la vida fuera del entrenamiento", comenta el español, que pasó también por el Real Madrid y el Atlético.
Tampoco "se entrena ahora igual que hace diez años", pues el avance de la tecnología ha permitido profundizar en la individualización del trabajo. Para García, la primera gran herramienta de mejora es el GPS, utilizado para registrar todos los datos del jugador durante el entrenamiento y la competición.
"Es en lo que te puedes apoyar para individualizar cargas, conocer la fatiga del jugador y aplicar métodos de recuperación más individualizados", reconoce.
Además, existen otros recursos como los 'encoders' que detectan la velocidad a la que se aplica la fuerza en el gimnasio, o instrumentos para el control del sueño, un factor capital en la recuperación del jugador, además de la medición de los niveles de oxigenación muscular o las conocidas cámaras hiperbáricas.
"El deporte profesional se está desarrollando y se está invirtiendo en conocer mejor el cuerpo humano y cómo evoluciona a través del entrenamiento. Hay muchos trabajos de investigación y eso ayuda a la hora de aplicar diferentes metodologías", añade el preparador, que tiene claro que para jugar con 40 años hay que "vivir con el objetivo de cuidar todos los detalles", tanto en el entreno como fuera de él.
LeBron, Cristiano o Messi, ejemplos de longevidad
Es el caso de LeBron James, que con 41 años y tras disputar 60 partidos la última campaña acaba de fichar por los Philadelphia 76ers por dos temporadas. Si las cumple, alcanzará 25 en la NBA, extendiendo el récord histórico que ya posee.
En lo que va de verano, las renovaciones de los baloncestistas Marcelinho Huertas con La Laguna Tenerife y de Sergio Llull con el Real Madrid muestran también que 'los viejos roqueros nunca mueren'.
A sus 43 años, el brasileño viene de jugar 49 partidos en el año más anotador de su trayectoria en fase regular de la liga española, de la que ha sido mejor asistente por tercera campaña consecutiva.
Llul es el capitán del Real Madrid, al que permanecerá vinculado casi hasta los 40, con cifras deslumbrantes: 29 títulos, jugador con más partidos, con más campañas, máximo anotador, asistente y triplista histórico.
Lo mismo sucede en el fútbol, con estrellas como Cristiano, Modric o Messi que no dan síntomas de flaqueza y, al margen de los éxitos individuales, siguen liderando a sus equipos en torneos como la Copa del Mundo de EE.UU, México y Canadá.
El portugués, a la caza de los 1.000 goles, anotó tres en su sexto Mundial y se convirtió, a sus 41 años, en el único jugador en marcar en seis ediciones.
Messi alcanzó su tercera final con Argentina y marcó 8 dianas en el último Mundial para un total de 21 en sus seis participaciones y se quedó a uno del máximo anotador histórico, el francés Kylian Mbappé.
Luka Modric, líder de Croacia, cayó en dieciseisavos y, días después, el Milán anunció su continuidad por una temporada, a sus casi 41 años.
Otro de los máximos exponentes de longevidad es el japonés Kazuyoshi Miura: debutó como profesional con el Santos brasileño en 1986 y, en julio pasado, a sus 59 años, marcó con el Fukushima United, de la tercera división japonesa, su primer gol oficial tras cuatro campañas.
Ese gol, anotado con la misma edad a la que falleció el mítico Best, ilustra cómo el límite de la edad en el deporte ha alcanzado niveles insospechados. EFE
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