El verano fue el más cálido jamás registrado en Europa occidental, según Copernicus
Berlín, 2 oct (EFE).- Este verano ha sido el más cálido registrado jamás en la historia de Europa occidental, con una temperatura media de 21,7 °C, lo que supone 2,5 °C por encima de la media de 1991-2020, informó este viernes Copernicus, el componente de monitoreo del clima del programa espacial europeo.
En un comunicado, el organismo con sede en Bonn (Alemania) explicó que esta temporada estival se ha caracterizado por olas de calor extremas y condiciones de sequía en toda Europa, con un porcentaje récord del 52 % del territorio del continente expuesto a un estrés térmico (una sensación térmica de 38 ºC o más) "muy intenso" hacia finales del verano.
En concreto, en Europa occidental se batió el anterior récord de temperatura establecido en 2003 y se registraron 17 días en los que al menos el 60 % del territorio experimentó temperaturas superiores a los 30 °C, por encima de los 11 de 2003 y los siete de 2025.
"En amplias zonas del continente se registraron simultáneamente olas de calor sin precedentes, sequías generalizadas, caudales fluviales excepcionalmente bajos y temperaturas marinas inusualmente cálidas", declaró Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM).
"Las consecuencias fueron mucho más allá de los récords de temperatura, ya que afectaron a la disponibilidad de agua, los sistemas energéticos, el transporte, los ecosistemas y la salud humana", señaló y advirtió de la importancia de "desarrollar resiliencia ante unos riesgos climáticos cada vez más interconectados".
Algunos de los principales ríos europeos, entre ellos el Rin, el Danubio, el Loira o el Ródano, registraron caudales fluviales bajo mínimos históricos, lo que perturbó el transporte de mercancías, así como la generación de energía nuclear e hidroeléctrica.
En general, en el continente se registraron en verano los caudales más bajos desde que comenzaron los registros del Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones (EFAS) en 1992.
Por otro lado, en buena parte de la costa atlántica y del Mediterráneo occidental y central se alcanzaron temperaturas récord o cercanas a los récord del mar en superficie.
Además, el calor y la sequía contribuyeron a una temporada de incendios forestales excepcionalmente activa, y, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, a 2 de septiembre la superficie quemada en toda la UE era casi el doble de la media de 2006-2025 para esa época del año, con una actividad especialmente extensa en España y Francia. EFE
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