Familiares de presos de la cárcel más poblada de Ecuador claman por visitas y mejor comida
Guayaquil (Ecuador), 21 oct (EFE).- Familiares de presos de la Penitenciaría del Litoral, la cárcel más poblada y peligrosa de Ecuador, protestaron pacíficamente este miércoles en el exterior de la prisión para pedir a las autoridades que mejoren la alimentación y la atención médica a los reos, y también que se reanuden las visitas.
"La preocupación es que aquí hay sarna, hay de todo. Les cortan el agua, les dan el almuerzo a las cuatro o cinco de la tarde; la merienda, a las once de la noche. ¿Usted cree que eso es justo para un ser humano?", reclamó Dora Domínguez, cuyo hijo está preso en esa cárcel, localizada en Guayaquil (suroeste), desde hace cuatro años.
La mujer afirmó que tiene miedo de que su hijo se contagie de tuberculosis, que en 2025 causó alarma entre los familiares después de que más de 500 presos de esa cárcel, que alberga más de 6.500 personas, murieran por causas vinculadas presuntamente a esa enfermedad y a la desnutrición, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Esa Comisión otorgó a inicios de este año medidas cautelares a los presos de esa cárcel y ordenó al Estado adoptar medidas para evitar más fallecimientos.
De manera paralela, un juez ordenó que autoridades, familiares y organizaciones defensoras de los derechos humanos se reúnan para atender la emergencia, pero, según Ana Morales, directora del comité de familiares de presos, ninguna de esas acciones ni protestas similares han logrado solucionar los problemas.
La dirigente dijo a EFE que el problema con la alimentación también está exacerbando las extorsiones dentro de las prisiones. "La corrupción no ha bajado. Es muy preocupante lo que pasa en las cárceles", señaló.
Con respecto a la salud, aseguró que, aunque muchos presos con tuberculosis fueron cambiados de cárcel y otros han sido aislados, todavía reciben alertas por contagios y, que registran "un alto índice" de personas "con infecciones intestinales, desnutrición crónica" y deshidratación porque, supuestamente, el agua a la que acceden es "insalubre".
Durante el plantón, los familiares también clamaron por el acceso a visitas, pues aseguraron que no han podido ver a sus parientes desde hace más de un año.
"Muchas personas no tienen acceso a abogados y no saben si su familiar está vivo o muerto", agregó Morales.
También se acercaron al lugar familiares de personas recluidas en otras prisiones de la ciudad para reclamar por problemas similares.
Rubén Mosquera, por ejemplo, afirmó que su hija está en la cárcel femenina desde hace un año y que tiene gastroenteritis por la "pésima" comida que recibe.
Algunas de las prisiones, como las de Guayaquil, están militarizadas después de que en 2024 el presidente Daniel Noboa declaró al país bajo un "conflicto armado interno" para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que el Gobierno atribuye la crisis de violencia que registra el país andino en los últimos años, y que también ha tenido como epicentro las cárceles. EFE
cbs/sm/jrh
(foto) (video)