Francia tuvo una sobremortalidad de unas 7.000 personas hasta finales de julio por calor
París, 4 sep (EFE) - Francia registró una sobremortalidad de unas 7.000 personas hasta finales de julio por las sucesivas olas de calor de este verano, y la cifra este verano podría acercarse o incluso superar los 15.000 fallecidos asociados a la canícula de 2003, afirmó este viernes la ministra de Salud, Stéphanie Rist.
"Hay fuertes probabilidades de que nos acerquemos, o incluso superemos, esta cifra", dijo Rist en declaraciones a France 2, en referencia a los aproximadamente 15.000 fallecimientos registrados durante la ola de calor de 2003.
La ministra señaló que la comparación debe hacerse con cautela, ya que los datos definitivos sobre mortalidad tardarán semanas en estar disponibles y que el organismo Salud Pública Francia deberá determinar qué parte de la sobremortalidad puede atribuirse directamente al calor, pero ya avanzó hoy que la sobremortalidad hasta finales de julio se sitúa en unas 7.000 personas.
El verano de 2026 ha estado marcado por una sucesión excepcional de episodios de calor. Tras un episodio sin precedentes para mayo, Francia sufrió una intensa ola de calor en junio, que Météo-France calificó como la más cálida desde que existen registros para ese mes, seguida de nuevos episodios en julio y agosto. En cualquier caso, el país ha soportado un periodo de calor muy superior en duración al de 2003.
Precisamente, Rist destacó que la duración es un factor clave para evaluar el impacto sanitario. La ola de calor de 2003 estuvo marcada por unos 15 días de temperaturas extremas, mientras que en 2026 los episodios se han repetido durante buena parte del verano.
La sobremortalidad afecta especialmente a personas que viven aisladas, entre ellas personas mayores que viven solas en las ciudades, según la ministra.
Rist sostuvo que el sistema sanitario ha resistido la presión y que la mortalidad en las residencias de mayores probablemente sea inferior a la registrada en 2003, gracias a las medidas adoptadas desde entonces, como una mayor preparación del personal y la disponibilidad de espacios climatizados.
No obstante, subrayó que persisten importantes desafíos para proteger a las personas más vulnerables que permanecen en sus domicilios, especialmente ante un verano caracterizado no por una única ola de calor, sino por episodios repetidos y prolongados. EFE
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