Gobierno neerlandés pacta rebajas fiscales y aplaza reforma del impuesto al patrimonio
La Haya, 3 nov (EFE).- El Ejecutivo neerlandés, que gobierna en minoría, ha aprobado este martes una revisión de su plan fiscal para 2027 que incluye rebajas tributarias, la retirada de un impuesto destinado a financiar la defensa y el aplazamiento de la reforma del impuesto sobre el patrimonio, en un acuerdo que todavía no tiene garantizada su aprobación parlamentaria.
Los tres partidos liberales que conforman la coalición, D66, VVD y CDA, ratificaron el pacto este martes en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, y el nuevo paquete contempla 1.500 millones de euros adicionales para mejorar el poder adquisitivo respecto a los planes presupuestarios presentados en septiembre.
Entre las principales medidas figura la retirada para 2027 de la denominada "contribución a la libertad", un impuesto adicional sobre las rentas del trabajo propuesto para financiar el gasto en defensa que habría recaudado 347 millones de euros.
El Ejecutivo también mantendrá los impuestos especiales sobre los combustibles sin aumentarlos, aplazará la subida del IVA para las flores y las plantas ornamentales, prevista ahora para algún momento de 2028, y conservará las deducciones fiscales por determinados gastos médicos, aunque las orientará hacia quienes más las necesiten.
Otro de los acuerdos más importantes afecta a la llamada Box 3, el régimen fiscal neerlandés que grava los ahorros, las inversiones y otros activos patrimoniales.
El Gobierno pretendía introducir en 2028 un nuevo sistema para gravar las ganancias de capital de buena parte de estos activos, pero ha decidido retrasarlo hasta 2029 después de que el Consejo de Estado cuestionara la viabilidad de los plazos previstos.
Para financiar parcialmente este aplazamiento, el Ejecutivo recurrirá a 3.100 millones de euros de un fondo reservado para compensar a contribuyentes que habían pagado impuestos excesivos sobre su patrimonio.
Las modificaciones han sido bien recibidas por algunos partidos de la oposición, como los conservadores de Unión Cristiana (CU) y 50Plus, que podrían proporcionar al Gobierno una mayoría en el Parlamento neerlandés, si también consigue el respaldo del Grupo Markuszower, de tendencia ultraderechista.
"Es una buena noticia que los enfermos crónicos, los ciudadanos corrientes y los trabajadores neerlandeses tengan que asumir una parte menor de la factura", ha declarado la líder de CU, Mirjam Bikker.
Sin embargo, el Ejecutivo sigue sin tener garantizada una mayoría en el Senado, donde también necesita apoyos para aprobar el paquete.
Por la izquierda, los progresistas de Pro y de Volt consideran insuficientes las concesiones y reclaman aumentar la presión fiscal sobre los grandes patrimonios y reducirla para los trabajadores.
Por la derecha, JA21, BBB y SGP condicionan su respaldo a acuerdos sobre asilo, emisiones de nitrógeno, aborto y gestación subrogada, cuestiones que la coalición se ha resistido a vincular con la negociación fiscal.
El líder parlamentario del democristiano CDA, Henri Bontenbal, ha criticado que el Gobierno haya presentado el plan sin asegurar una mayoría en ambas cámaras, una situación que ha calificado de "política de casino".
El Parlamento debatirá el paquete este miércoles y está previsto que lo vote el 12 de noviembre.
Pese a la incertidumbre, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, se ha mostrado optimista: "Estoy convencido de que podremos convencer a la Cámara para que apoye estos planes". EFE
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