Honduras investiga asesinato de testigo protegido tras posible filtración de su identidad
Tegucigalpa, 21 ago (EFE).- Las fuerzas de seguridad de Honduras investigan una posible filtración de la identidad de un testigo protegido en el caso de la desaparición de la universitaria Angie Peña, ocurrida en 2022, después de que el hombre fuera asesinado en la isla de Roatán, en el Caribe, informó este viernes el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez.
"Hemos extrañado saber cómo se filtró la información de que realmente esta persona era un testigo protegido exactamente de este caso", dijo Velásquez a los periodistas.
El hondureño Dereck McNeil, quien era testigo protegido en el caso de Peña, fue asesinado el pasado lunes en la isla de Roatán por hombres armados que se desplazaban en una motocicleta.
El funcionario expresó su preocupación por el crimen de McNeil y señaló que las autoridades deberán establecer cómo se conoció su condición de testigo protegido y si la información pudo haber sido filtrada desde alguna de las instituciones involucradas en la investigación de la desaparición de Angie Peña.
La joven hondureña desapareció el 1 de enero de 2022 luego de haber salido desde West Bay, en Roatán, a recorrer el mar con una hermana mayor, en una moto acuática cada una, al parecer acompañadas de un guía.
En el trayecto decidieron continuar solas y una de ellas regresó al punto de partida a dejar al guía y luego salió sola, sin que se volviera a saber de Angie, según las versiones difundidas en 2022.
Velásquez precisó que el programa de protección de testigos es administrado por el Ministerio Público (Fiscalía) y que, en algunos casos, la Policía Nacional desconoce incluso la identidad de las personas acogidas a ese mecanismo.
Esta figura no siempre exige un esquema permanente de custodia, sino que en muchos casos se limita a la reubicación, al resguardo estricto del nombre y la participación del individuo en la causa judicial, explicó.
El funcionario garantizó que cualquier fuga de información será investigada con rigor mediante los mecanismos de control interno de la Policía Nacional, aunque sostuvo que de momento no hay evidencias que incriminen a ningún agente.
La primera hipótesis policial de la desaparición de Angie Peña apuntaba a un ahogamiento accidental, pero la insistencia de los familiares, quienes denunciaron sospechas de un secuestro, obligó a las autoridades a abrir una línea de investigación criminal.
Días después del suceso, la moto acuática, el chaleco salvavidas y otras pertenencias de la joven fueron hallados en un cayo de Belice.
Walter Peña, padre de la joven desaparecida, lamentó este viernes el asesinato de McNeil y cuestionó al Estado hondureño por no haber podido garantizar su protección.
Además, expresó su temor por la seguridad de los demás testigos protegidos vinculados a la causa, al tiempo que ratificó que no desistirá en la exigencia de continuar con la búsqueda de su hija. EFE
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