HRW insta al Gobierno de España a cobijar y ofrecer opción de asilo a migrantes en Ceuta
Nueva York, 21 ago (EFE).- Human Rights Watch (HRW) instó este viernes al Gobierno de España a cobijar y ofrecer la oportunidad de solicitar asilo a los inmigrantes que permanecen sin techo en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio a través de la frontera con Marruecos, y alertó de la situación de los menores no acompañados, especialmente las niñas.
A fecha 20 de agosto, HRW "no observó indicios de que las autoridades españolas hayan iniciado procedimientos legales ni evaluaciones individuales de personas adultas", con lo que miles de personas llevan casi tres semanas en la calle en "situación legal indefinida, expuestas a la violencia sexual, sin comida, sin un abrigo adecuado ni instalaciones sanitarias", detalló la ONG en un comunicado.
"A pesar del reto que la situación impone, España debe movilizar rápidamente recursos suficientes para que haya una gestión humana y ordenada de la crisis, por el bien tanto de los migrantes como de los residentes de Ceuta", dijo en la nota Judith Sunderland, directora asociada sénior de derechos de personas refugiadas y migrantes de HRW.
Sunderland enfatizó que las autoridades españolas "no deben permitir que los reclamos populistas de deportaciones masivas y sumarias les impidan actuar de forma acorde con las obligaciones que impone el derecho internacional", y reclamó que realicen "evaluaciones justas e individuales de las solicitudes de protección" y traten a los inmigrantes con "dignidad".
HRW dijo haber realizado una visita de investigación a Ceuta, ciudad española ubicada en el norte de África, entre el 15 y el 18 de agosto en la que habló con 76 inmigrantes. Indicó que, según las organizaciones locales, la cifra de inmigrantes que permanecen en Ceuta puede ser de hasta 10.000, el doble que la comunicada por el Gobierno español, y muchos están al descubierto.
La mayoría de los llegados en julio son marroquíes, incluyendo mujeres que dijeron huir de la violencia machista, pero también hay hombres y niños procedentes de Chad, Senegal, Somalia, Sudán, Túnez, Yemen, Argelia, Siria y Egipto, que viajaron en "condiciones penosas y expresaron su deseo de solicitar asilo en España", detalla la nota.
Condiciones precarias y abusos
El 20 de agosto, las autoridades españolas empezaron a trasladar a los inmigrantes a dos de cuatro campamentos con tiendas de campaña establecidos con una capacidad total de 1.500 personas, pero muchos entrevistados sugirieron a la ONG que "el Gobierno de España demoró la ayuda para convencer a la gente de volver a Marruecos".
Mientras, más de mil hombres y niños están en barracas improvisadas en la playa del Trampolín de la ciudad, y varios miles más están viviendo en las calles, en un área de naves industriales cerca de la frontera con Marruecos y en las colinas boscosas en el límite de Ceuta.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han vuelto a desplegarse a primera hora de este viernes en la playa del Trampolín para desalojar a los más de mil migrantes que se encontraban nuevamente concentrados en esa zona tras haber sido desalojados este jueves.
Además, "hay aproximadamente entre 700 y 750 mujeres y niñas en dos predios deportivos al aire libre organizados por asociaciones vecinales, mientras que otras están en la calle", y la "situación de las niñas y los niños no acompañados es particularmente preocupante", agrega HRW.
La ONG también recoge casos de agresión sexual y violación a dos mujeres y seis niñas, entre ellas una marroquí de 14 años y una niña de 11 años de un país africano no identificado, reportados por cuatro médicos de urgencias que las atendieron, y el testimonio de una mujer marroquí que acusó a un hombre "de habla hispana" de violación pero no lo ha denunciado.
"La Fiscalía de Ceuta manifestó que había recibido trece casos de agresión sexual entre el 30 de julio y el 17 de agosto, y que la mayoría de las víctimas no eran residentes de la ciudad", apunta HRW. EFE
nqs/syr/pcc