Italia y Chequia cierran acuerdo estratégico y piden cambiar sistema de emisiones de la UE
Praga, 29 sep (EFE).- Italia y la República Checa cerraron este martes en Praga un acuerdo estratégico de cooperación en materia industrial y energética, y acordaron una propuesta para modificar el funcionamiento del actual sistema de comercio de emisiones de carbono (ETS).
El llamado Plan de Acción Italia-República Checa 2026-2030 nace por "lo complementario de los sistemas productivos", dijo la primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, en una rueda de prensa tras un encuentro con su homólogo checo, el populista Andrej Babis.
Entre los principales temas de cooperación figura la energía nuclear, tras levantar Italia recientemente un veto a la tecnología atómica que ha durado 40 años.
Meloni, cuyo gobierno está "empeñado en conseguir un 'mix' energético sostenible", se refirió a los "módulos nucleares de nueva generación", donde ambos países pueden "cooperar muy bien".
Los dos países vienen mostrando una creciente convergencia en temas europeos clave, entre ellos defensa y seguridad, infraestructuras, investigación e innovación, hasta la migración y la competitividad.
Uno de los temas que más incide en la competitividad y donde Roma y Praga han encontrado más sintonía es el sistema de comercio de emisiones de carbono, cuyo funcionamiento actual consideran perjudicial para la industria, por lo que han consensuado propuestas operativas para su modificación.
"El sistema europeo de impuesto sobre el carbono infla artificialmente los precios y crea desequilibrios entre los Estados miembros, lo que perjudica la competitividad de las empresas e industrias europeas", indicó la oficina de Meloni en un comunicado.
Por ello, ambos países propondrán a Bruselas "intervenir en el mercado del carbono, utilizando la Reserva de Estabilidad del Mercado para evitar que el mecanismo ETS aumente aún más la presión sobre los costes de las empresas".
Además, pedirán "mayor protección para los sectores industriales más expuestos, como la cerámica, el acero, el cemento y otros sectores de alto consumo energético, introduciendo temporalmente una mayor flexibilidad en la asignación de derechos de emisión gratuitos del ETS".
En ese sentido, ambos países proponen posponer la entrada en vigor del ETS 2, que se aplica por las emisiones de los edificios residenciales y el transporte por carretera.
"En un momento en que los precios de los combustibles ya son muy altos, la introducción del ETS 2 correría el riesgo de agravar aún más la situación en el transporte por carretera y la construcción, con efectos también en la competitividad y el poder adquisitivo de los ciudadanos", concluye la nota. EFE
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