John Trengove: "Con un sistema como el apartheid, nadie sale normal"
Julio César Rivas
Toronto (Canadá), 15 sep (EFE).- El director sudafricano John Trengove ha presentado en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) 'The Smell of Apples', una historia sobre el apartheid con una conexión al Chile de Augusto Pinochet a través de un personaje interpretado por el actor Alejandro Goic, y que, según el cineasta, adquiere una nueva vigencia ante la decisión de Estados Unidos de acoger como refugiados a afrikáneres blancos.
"Es una teoría conspirativa muy perversa", dijo Trengove en una entrevista con EFE sobre las afirmaciones de que los blancos sudafricanos sufren actualmente un "genocidio" que justificaría su admisión como refugiados.
El director de 'The Smell of Apples', adaptación de la novela de Mark Behr, reconoció que existen asesinatos brutales de granjeros blancos, pero subrayó que Sudáfrica es un país con elevados niveles de violencia y que la inmensa mayoría de sus víctimas son personas negras y pobres.
"Llamarlo un genocidio blanco selectivo no es verdad. Es una distorsión grotesca de los hechos", afirmó.
Cuando conoció la decisión de la Administración de Donald Trump de comenzar a admitir afrikáneres como refugiados, su reacción fue de incredulidad. "Me reí. Todos nos reímos. Sigue siendo absurdo", explicó.
"Es una locura que la historia de lo que está ocurriendo con mi cultura pueda ser secuestrada y utilizada con estos fines nefastos", añadió.
La normalidad de la violencia
Esa contradicción atraviesa 'The Smell of Apples', ambientada en 1974 y narrada desde la perspectiva de Marnus, un niño afrikáner de 11 años que comienza a descubrir la violencia escondida tras la aparente normalidad de su familia y del sistema en el que vive.
Trengove, nacido en Johannesburgo en 1978, debutó en el largometraje con 'The Wound' (2017), cinta sobre homosexualidad, masculinidad y tradición en la comunidad xhosa presentada en Sundance y Berlín, ganadora del Sutherland Award del Festival de Cine de Londres y preseleccionada para el Óscar a mejor película de habla no inglesa.
En 2023 estrenó en competición en Berlín 'Manodrome', protagonizada por Jesse Eisenberg y Adrien Brody, en la que volvió a explorar la masculinidad y la violencia.
El cineasta reconoció que su propia infancia tiene puntos de contacto con su nueva película. Sus primeros diez años transcurrieron durante los últimos años del apartheid y creció, dijo, en un entorno donde "todo parecía como debía", mientras fuera de aquella burbuja "los 'townships' estaban ardiendo y la gente se estaba rebelando".
"Con algo como el apartheid, con un sistema así, nadie sale normal", resumió.
Para Trengove, mantener un régimen de ese tipo exige no solo represión política, sino también "adoctrinamiento" y "violencia psicológica": enseñar desde pequeños qué decir, qué callar, respetar al padre a cualquier precio, proteger la imagen familiar y guardar secretos.
La conexión chilena
Uno de los elementos que rompe la aparente normalidad de la familia es la llegada de un militar chileno vinculado a la dictadura de Pinochet, interpretado por Alejandro Goic.
El personaje procede de la novela y funciona, explicó el director, como una primera advertencia de que tras ese universo doméstico existe una realidad política mucho más oscura.
"De repente aparece este hombre con un fuerte acento español y lo llamamos Mr. Smith, de Nueva York", señaló.
La elección de Chile tampoco es casual. Trengove explicó que, aunque América Latina sufrió varias dictaduras militares en aquellos años, la de Pinochet (1973-1990) es, por su carácter especialmente cruento, una de las más conocidas internacionalmente y permite ampliar la historia sin abandonar la mirada del niño.
Goic encarna además a un personaje perturbador precisamente porque evita el estereotipo del torturador brutal. Es culto, educado y sofisticado; puede mostrarse atento con un niño y, al mismo tiempo, hablar con naturalidad sobre la electricidad como método para obtener confesiones.
"Puede saberlo todo sobre torturar y al mismo tiempo ponerle una tirita en la rodilla a un niño", afirmó Trengove.
Para el cineasta, esa ambigüedad convierte al chileno en "un fantástico catalizador" capaz de alterar las relaciones familiares y sacar a la superficie sus secretos.
'The Smell of Apples' es también el primer largometraje que Trengove ha rodado en afrikáans, su lengua materna, una decisión vinculada a su complicada relación con su propia identidad.
"Hay muchas cosas que amo y que quiero reivindicar, pero también existe una sensación de vergüenza y una confusa sensación de responsabilidad. Yo no fui responsable, pero me beneficié", explicó.
Por eso, la película ha cambiado de significado desde que comenzó a trabajar en su adaptación, en 2017.
"Hoy es casi más una advertencia", concluyó Trengove, que dice que "es una demostración de cómo ocurre el adoctrinamiento dentro del hogar". EFE
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