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Joshua Wong, del activismo estudiantil a una década más entre rejas en Hong Kong

Joshua Wong, del activismo estudiantil a una década más entre rejas en Hong Kong

Pekín, 5 nov (EFE).- Joshua Wong tenía 17 años cuando se convirtió en uno de los rostros de la 'Revolución de los Paraguas' que ocupó las calles hongkonesas en 2014 para reclamar elecciones libres y, doce años después, el activista afronta una década más entre rejas tras ser condenado a diez años por colusión con fuerzas extranjeras.

La sentencia, dictada este jueves y la segunda que recibe bajo la Ley de Seguridad Nacional, impuesta por Pekín en 2020, prolonga una trayectoria marcada desde muy joven por la confrontación política con las autoridades hongkonesas y chinas.

Wong había entrado en la vida pública incluso antes de las protestas de 2014. Con apenas 15 años encabezó 'Scholarism', un movimiento estudiantil que se movilizó contra la introducción de un currículo de educación patriótica en las escuelas de la excolonia británica y que logró que el proyecto fuera retirado.

La 'Revolución de los paraguas'

Su nombre adquirió dimensión internacional dos años después con las manifestaciones que durante 79 días bloquearon importantes arterias de Hong Kong para exigir sufragio universal, después de que Pekín estableciera que los candidatos a dirigir la región debían pasar previamente por un comité de selección.

Las movilizaciones, conocidas como la 'Revolución de los Paraguas', llevaron a decenas de miles de personas a ocupar varias zonas de la ciudad, en un movimiento de desobediencia civil impulsado por organizaciones estudiantiles y prodemocráticas que reclamaban elecciones libres para elegir al jefe del Ejecutivo hongkonés.

Las protestas concluyeron sin que Pekín modificara el modelo electoral planteado para la región.

La imagen de Wong, entonces todavía estudiante, quedó desde ese momento asociada al movimiento prodemocrático hongkonés.

Demosisto

En 2016 cofundó junto a otros jóvenes activistas, entre ellos Nathan Law y Agnes Chow, el partido Demosisto, que defendía la autodeterminación democrática de Hong Kong.

Su actividad le llevó también fuera de la ciudad: en 2015 Malasia le impidió la entrada cuando pretendía participar en actos sobre las protestas hongkonesas y Tiananmen, y un año después Tailandia lo detuvo a su llegada a Bangkok y lo deportó a Hong Kong.

En 2017, con 20 años y recién liberado tras otro arresto, Wong aseguraba a EFE que el "activismo joven" todavía podía lograr cambios en la sociedad hongkonesa y defendía que sus habitantes debían poder elegir a sus dirigentes.

Protestas de 2019

Dos años más tarde, Hong Kong vivió su mayor ola de protestas en décadas, inicialmente contra un proyecto de ley de extradición a China continental y posteriormente ampliadas a demandas democráticas y una investigación sobre la actuación policial.

Para entonces, Wong ya había dejado de ser aquel dirigente estudiantil de 2014 para convertirse en uno de los rostros más reconocibles del movimiento prodemocrático hongkonés, con una creciente proyección internacional y frecuentes contactos políticos en el extranjero.

Pekín respondió en junio de 2020 con la Ley de Seguridad Nacional, que castiga la secesión, la subversión, el terrorismo y la colusión con fuerzas extranjeras.

Demosisto anunció su disolución el mismo día en que entró en vigor la norma.

Wong permanece encarcelado desde noviembre de ese año y, en 2024, fue condenado a cuatro años y ocho meses de prisión por conspiración para subvertir el poder estatal en el caso de los '47 de Hong Kong', relacionado con unas primarias no oficiales organizadas por la oposición en julio de 2020.

Mientras cumplía esa pena, fue acusado de una nueva causa por haber conspirado, según la Fiscalía, con Nathan Law y otras personas para solicitar a países extranjeros sanciones y otras medidas contra Hong Kong o China entre julio y noviembre de 2020.

Wong se declaró culpable de ese cargo el pasado septiembre.

La condena de diez años dictada este jueves prolongará, en principio, su estancia en prisión hasta finales de 2036, frente a la salida prevista inicialmente para enero de 2027.

Las autoridades hongkonesas sostienen que la legislación de seguridad nacional devolvió la estabilidad a la ciudad tras las protestas de 2019, mientras la oenegé Human Rights Watch calificó este jueves la nueva condena contra Wong de "cruel e injusta" y pidió su liberación "inmediata e incondicional". EFE

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