Juez francés de la CPI pide a la UE que actúe para neutralizar las sanciones de EE.UU.
Bruselas, 28 sep (EFE).- El juez francés de la Corte Penal Internacional (CPI) sancionado por Estados Unidos, Nicolas Guillou, pidió este lunes a las instituciones de la UE medidas "urgentes" para neutralizar la actuación de Washington y advirtió de que "lo que está en juego es la supervivencia de la Corte y lo que representa".
Guillou explicó en rueda de prensa tras reunirse a puerta cerrada con los eurodiputados de la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, que experimenta a diario lo que implica la "falta de soberanía" de Europa cuando, por ejemplo, no puede pagar en un comercio en línea por las sanciones de Estados Unidos.
El juez francés mostró su confianza en que la UE recupere esa soberanía con medidas como el proyecto del euro digital, pero también reclamó acciones más urgentes para el corto plazo, especialmente la utilización del Estatuto de Bloqueo, un instrumento con el que cuenta Europa para sortear el efecto de sanciones extranjeras en territorio europeo.
"Europa tiene la necesidad de proteger sus valores, necesita proteger a la CPI y a la gente que trabaja ahí, significa trabajar con los bancos, con todas las compañías que trabajan con la Corte y activar el Estatuto de Bloqueo", expresó.
"No va a ser la solución para cada problema que tenemos, pero es la herramienta para asegurar que seguimos trabajando para las víctimas de los peores crímenes", añadió Guillou.
Washington mantiene desde hace años una relación conflictiva con la CPI, tensión que se ha intensificado por las investigaciones del tribunal relacionadas con Israel, que incluyen una orden de arresto contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y por investigaciones anteriores sobre presuntos crímenes de guerra en Afganistán.
Las últimas sanciones anunciadas por Estados Unidos a mediados de agosto afectaron a la propia presidenta del tribunal, Tomoko Akane, además de a un miembro de la Fiscalía, el senegalés Abdoulaye Seye, abogado principal litigante de la Oficina del Fiscal.
Akane y Seye se sumaron a la 'lista negra' de Washington en represalia por dos investigaciones de la CPI: la de crímenes de guerra en Afganistán, que podría afectar a militares estadounidenses, y la de Palestina, que incluyó la emisión de una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Estados Unidos e Israel no son Estados parte del Estatuto de Roma y rechazan que la CPI tenga jurisdicción sobre sus ciudadanos.
El tribunal sostiene, sin embargo, que puede ejercerla sobre presuntos crímenes cometidos en el territorio de un Estado parte o de un territorio cuya jurisdicción haya sido reconocida por la Corte, como ocurre en el caso de Palestina.
La CPI, creada en 2002 y con sede en La Haya, es un tribunal independiente encargado de investigar y juzgar a individuos por genocidio, crímenes de guerra, de lesa humanidad y el crimen de agresión, cuando los tribunales nacionales no pueden o no quieren hacerlo. EFE
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