La acampada de Madrid llega a 20 noches sin fecha final y pone la mirada en los barrios
Carlos Martín Martín
Madrid, 16 oct (EFE).- Los cientos de manifestantes que aún siguen acampados en la plaza de la Puerta del Sol de Madrid por vigésima noche consecutiva en protesta por la situación de la vivienda en España decidieron este jueves, durante una asamblea para medir fuerzas, seguir con la movilización, aunque con una intención clara: llevar ese espíritu al resto de barrios.
Los manifestantes se congregaron pasadas las 20:30 horas en el entorno de la emblemática estatua del Oso y el Madroño para exponer sus ideas y señalar los aspectos que consideran mejorables. El turno de palabra iba pasando de portavoz en portavoz y cada ponencia fue recibida con un aplauso sordo.
Ante la disparidad de opiniones y tal como estaba previsto en el orden del día, los manifestantes se dividieron en grupos aleatorios de hasta diez personas para debatir las ideas y propuestas expuestas por los distintos portavoces. Posteriormente, otros representantes pusieron en común las conclusiones extraídas.
Antes de concluir la asamblea y, en un momento de considerable expectación, los participantes votaron la esperada decisión. Había dos opciones: levantar cuanto antes el campamento o seguir con la protesta y organizar, en sucesivas asambleas, una desescalada progresiva que culmine con un gran acto final. La opción más votada fue la segunda.
El camino a la 'desacampada'
A pesar de que los manifestantes votaron seguir acampados en Sol, son conscientes de que no pueden quedarse indefinidamente en la plaza. Por ello, optaron por la creación de una comisión política que elabore un manifiesto que sirva de hoja de ruta para organizar primero una desescalada gradual y consensuada y, posteriormente, un acto final que convierta esta acampada en un símbolo.
"Para la 'desacampada' hay una parte técnica y una parte política. La parte técnica incluye un plan de 'desacampada' que las comisiones tenemos que desarrollar", indicó Alejandro a EFE, un manifestante que añadió que para levantar el campamento se necesita "una dirección política", la cual, a su vez, requiere de "un manifiesto antes que permita ordenar la 'desacampada' de forma política", que otorgue "un significado a todo".
Además, Alejandro destacó que si existe un consenso "unánime" sobre una cuestión esa es que "el día que haya 'desacampada' se va a celebrar un evento brutal".
Llevar el espíritu de Sol a los barrios
Durante la asamblea, distintas voces defendieron que esta acampada no podía quedarse en Sol, sino que debía trascender a los distintos barrios, no solo de Madrid, sino también del resto de España. No obstante, distintos portavoces defendieron que, para que esto ocurra, es necesario que las personas se movilicen y organicen políticamente. En este sentido, se hizo un llamamiento a acudir a las urnas el próximo 29 de noviembre.
En el caso de la acampada de Sol, distintos ponentes invitaron a los manifestantes a movilizarse en comisiones y nodos, el órgano de representación de los distintos acampados. "La organización por nodos es un poco más política, pero la organización por comisiones, que al final del día son las que hacen el trabajo es necesario", señaló Guillermo a EFE.
"Necesitamos que la gente que está acampada colabore con estas comisiones y ofrezca apoyo para que también pueda haber turnos y la gente pueda descansar correctamente, que es súper importante para que esto -la acampada- sea sostenible en el tiempo", concluyó Guillermo.
La acampada comenzó en la noche del 26 de septiembre, al término de una manifestación que se celebró en el centro de Madrid para protestar por el desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana que tuvo que abandonar su casa de alquiler tras 70 años en la misma, y reclamar medidas efectivas para frenar la crisis de la vivienda. Maricarmen falleció menos de dos semanas después de ser desahuciada. EFE
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