Agencias

La Casa Argentina, una residencia universitaria que inquieta en Francia

La Casa Argentina, una residencia universitaria que inquieta en Francia

París, Francia, 3 Set 2026 (AFP) -

Denuncias de expulsiones, reuniones privadas de extrema derecha... La inquietud sobre la Casa Argentina en un prestigioso campus de residencias universitarias de París gana fuerza y podría invitarse a la visita del presidente argentino, Javier Milei, a Francia.

Con casi un siglo de historia, la Casa Argentina en la Cité Universitaire de París, que albergó en el pasado a intelectuales como el escritor Julio Cortázar, se encuentra sumida en la polémica desde el nombramiento en 2024 por el gobierno de Milei del abogado franco-argentino Santiago Muzio como director.

"Es una minidictadura", se vive con "miedo constante" y "sin libertad de expresión", indica a AFP una residente durante el curso académico 2025/2026. "Estamos todos escandalizados, es horrible lo que está pasando en esta casa", abunda un director de otra de las 47 residencias de la "Cité U".

Como muchas de las fuentes contactadas por AFP, ambos prefieren mantener el anonimato por miedo a la reacción de este abogado, descrito como "inteligente" y "hábil".

Muzio, ferviente católico, dirigía desde 2020 la antena en Madrid del Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), universidad privada fundada por la eurodiputada ultraderechista francesa Marion Maréchal, sobrina de la candidata a la elección presidencial de 2027 Marine Le Pen.

Ante la preocupación creciente sobre su gestión de la Casa, el Ayuntamiento de París pidió el 30 de julio al canciller francés, Jean-Noël Barrot, una "investigación" y que trate la situación con Buenos Aires.

"Mantenemos conversaciones en curso con las autoridades argentinas", respondió el martes en rueda de prensa Barrot, sin dar más detalles.

La delegada general de la fundación que gestiona la Cité U, Blandine Sorbe, indicó a AFP trabajar por que la cuestión "se aborde" a nivel diplomático, en el contexto de la visita prevista de Milei a París a finales de septiembre e inicios de octubre.

Ni la Casa ni su director ni el ministerio de Capital Humano argentino respondieron hasta ahora a las preguntas de AFP. Tampoco los ministerios franceses de Interior y de Educación Superior.

- "Miedo" -

La Cité Internationale Universitaire de París nació en 1925, tras la Primera Guerra Mundial, como lugar de encuentro para "contribuir a la construcción de un mundo de paz", según su web. Cada año acoge a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades.

Estos viven en residencias gestionadas por sus países de origen o por instituciones, entre ellas la propia Cité U, aunque las reglas recomiendan que un 30% de los residentes sean de otra nacionalidad para facilitar los intercambios, el llamado "brassage".

Con una capacidad para unas 80 personas, la Casa Argentina abrió en 1928 y sus residentes pagan actualmente entre 620 y 1.210 euros mensuales (entre 720 y 1.400 dólares). Otrora conocida por sus actividades culturales, desde la llegada de Muzio es famosa por las polémicas.

"La Casa era un espacio de convivencia, cultura y arte. Hoy es un espacio de miedo, control, vigilancia, cámaras", resume otro residente del pasado curso. El "control" es sólo con los argentinos, precisa.

Los residentes denuncian que se les limitó el acceso a espacios comunes como el salón o la parrilla, epicentro de la vida social en Argentina. Además, aseguran que el miedo les llevó a hablar con "murmullos" en la Casa.

Una de las primeras decisiones de Muzio fue no rubricar la Carta de Valores de la Cité U, que cada año firman los directores. Esta defiende el respeto de los derechos humanos y la vida privada, y prohíbe la discriminación de género u orientación sexual, entre otros.

"Sentó un precedente", explica a AFP Laurent Schneider, presidente de la conferencia de directores de casas. Cuando le preguntó por sus motivos, Muzio le respondió que no podía firmar "en conciencia" un documento que reconoce la igualdad de género y de orientación sexual.

Una fuente conocedora de la residencia asegura que el director retiró carteles en defensa de los derechos LGBT, entre otros.

- "Persecución política" -

Pero el "punto de quiebre", en palabras de la residente, fue el retiro en febrero de una placa "en homenaje a los 30.000 desaparecidos y víctimas del Terrorismo de Estado (1974-1983)" en Argentina, alegando reformas en la Casa.

Los residentes acabaron organizando un homenaje a los desaparecidos en la Casa de Alemania y la fundación que gestiona la Cité U respondió también colocando una placa similar en el campus.

Meses después, 13 residentes que participaron en el homenaje o cuestionaron la retirada de la placa no pudieron permanecer en la Casa durante las vacaciones universitarias, como era habitual, indica a AFP Salvador Calanni, uno de los afectados.

Calanni, entonces vicepresidente del comité de residentes de la Casa, lo vivió como una "persecución política".

Una decena fueron acogidos en julio y agosto en otras residencias, recuerda Blandine Sorbe.

Pero Calanni, pese a contar con la beca de investigación más prestigiosa de la Unión Europea, la Marie Sklodowska-Curie, se quedó de nuevo sin plaza para el curso 2026-2027, tras un proceso de adjudicación polémico.

La Casa Argentina abrió y cerró el proceso en agosto, cuando siempre tiene lugar en mayo y junio para organizar los "brassage" antes del inicio del curso en septiembre y permitir que quienes se queden fuera encuentren alojamiento en París, y no se adjudicaron todas las plazas.

De los 42 que quedaron fuera, seis impugnaron la decisión ante el ministerio de Capital Humano argentino, estimando que se les descartó "por una decisión discrecional" y no por sus méritos, según el documento consultado por AFP.

Muzio echó además a una de los cuatro trabajadores permanentes que había en la Casa y otros dos se marcharon.

- "Internacional reaccionaria" -

La situación acaba afectando a toda la Cité U. "La confianza está rota", asegura Laurent Schneider. "Nosotros defendemos ante los estudiantes una actitud de apertura hacia los demás, y, de él, no sabemos lo que dice dentro de su casa", agrega.

El director de otra residencia es más directo: "No le puedo confiar a un residente. ¿Se imagina que envío alguien allí [con el "brassage"] y se encuentra con una reunión de la extrema derecha en la Casa?".

Por ejemplo, dos grupos de reflexión vinculados a la extrema derecha en Polonia y Hungría presentaron en noviembre su plan "El Gran reseteo", consistente en desmantelar la UE o reducir su alcance actual, reveló entonces el medio independiente de izquierda Basta!.

Y, en mayo, dos meses antes que Francia autorizase la eutanasia, albergó un debate titulado "Protejamos la dignidad humana al final de la vida: basta de eutanasia en Europa".

La senadora franco-argentina Sophie Briante Guillemont ya preguntó al gobierno en marzo si preveía tomar medidas para que las "infraestructuras" de la Cité U "no puedan utilizarse con fines ajenos a su misión" universitaria. El ministerio del Interior todavía no respondió.

"Milei forma parte de lo que se denomina la internacional reaccionaria. Es legítimo querer saber qué ocurre dentro de esta casa desde el momento en que, claramente, hay temas que pueden afectar a la política nacional francesa e incluso europea", explica a AFP la legisladora.

Francia se prepara para celebrar en abril y mayo de 2027 una elección presidencial, crucial para la Unión Europea, con la ultraderechista Le Pen liderando los sondeos y temores de un riesgo de injerencia extranjera.

- La difícil respuesta -

Muzio apela a la libertad de expresión y defiende que estas reuniones son privadas y se enmarcan en la privatización de espacios para obtener fondos para la Casa, aclara la delegada general.

El margen de respuesta en la Cité U parece limitado. La fundación que la gestiona tiene previsto reforzar el "marco ético" para fijar límites sobre lo que es aceptable en el campus, según Sorbe.

Sobre la "decena" de casos de discriminación denunciados hasta ahora --la mayoría por opinión política y uno por orientación sexual--, precisa que no pudieron recabar los "elementos suficientes" para corroborarlos, en virtud de la legislación francesa.

Pero el problema principal para poder actuar es más amplio: la Casa Argentina depende directamente del ministerio de Capital Humano y, a diferencia de la práctica totalidad de casas, no cuenta con un consejo de administración con representantes de la Cité Universitaire.

Desde la década de 2010, la Cité U busca regularizar esta situación jurídica, pero "no depende solo de nosotros, es realmente un tema de discusión bilateral y diplomática", insiste la delegada general.

Por la situación en la Casa, entre otros, más de 1.600 personas pidieron al Consejo de París que declare "persona non grata" a Milei, pero el Ayuntamiento precisó a AFP que el Estado es el único competente para hacerlo.

tjc/dbh/an