Iñaki Dufour
Madrid, 15 abr (EFE).- "Entendemos que sólo hay una manera de enfrentarlos, que es atacarlos; no hay otra manera", expresó Diego Simeone, el entrenador del Atlético de Madrid, sobre el Barcelona, al que eliminó de nuevo, por segunda vez en esta campaña, con las transiciones rápidas, el vértigo y la concreción a la espalda de su línea alta, para la séptima semifinal de la historia de club en la Liga de Campeones, cuatro con el técnico argentino.
No hay quizá un equipo ni un entrenador en esta campaña que haya explorado y explotado mejor las grietas defensivas o en la presión del equipo azulgrana, con el que ha resistido de forma agónica por momentos, pero al que ha apartado de la Copa del Rey y de la Liga de Campeones, además con seis goles a favor en cuatro de esos encuentros.
La idea siempre fue similar y ambiciosa, dentro de los diferentes registros que ha manejado, con la presión alta cuando lo exigía el partido, con el repliegue en torno a su área cuando debía o con las ayudas sobre el desborde extraordinario de Lamine Yamal, pero, sobre todo, con la voracidad de un ataque trepidante que sobrepasó al Barcelona.
A la espalda de la defensa, el Atlético encontró una mina. El 4-0 del duelo de ida de las semifinales de la Copa del Rey, el pasado 12 de febrero, fue el ejemplo perfecto. Los cuatro goles en el primer tiempo, con Antoine Griezmann como eje, con Ademola Lookman y Giuliano Simeone como velocistas, con Julián Alvarez en el ataque y con Marcos Llorente y Koke Resurrección para barrer en el medio, presionar y romper arriba.
Como tres de los cuatro goles de aquel duelo de la Copa del Rey, el 1-2 de este martes, crucial para el desarrollo de la eliminatoria, por todo lo que significó en un instante crítico, con el 0-2 en contra en los primeros 24 minutos, también surgió desde el sector derecho de su ataque. Desde su área a la contraria. De Molina en la salida rápida hacia Griezmann, que lanzó de primeras el desmarque de Llorente para servir el gol a Lookman al otro lado.
"El Atleti también es un equipo que juega bien. Sabía cómo hacernos daño ahí. En una presión hemos salido un pelín demasiado tarde, hemos abierto el espacio por dentro, lo han aprovechado y luego hemos tenido otra oportunidad de marcar", concedió desde el rival Dani Olmo, el mejor jugador del partido de este martes para los expertos de UEFA.
Aceptado el intercambio de golpes, el Atlético fue más contundente. De sus ocho remates a portería en toda la eliminatoria de Champions (20 si se incluyen también los que han ido fuera o han sido bloqueados), extrajo tres goles, mientras que su adversario, en cambio, ha logrado dos en 15 lanzamientos entre los tres palos y 34 intentos.
Planificación, visión, preparación, trabajo exhaustivo y el éxito de la clasificación para unas semifinales de la Liga de Campeones después de ocho temporadas o nueve años (la última fue en 2017, cuando cayó con el Real Madrid). De las siete de la historia del club (1958-59, 1970-71, 1973-74, 2013-14, 2015-16, 2016-17 y ahora), cuatro son con Simeone: ganó dos, en 2014 al Chelsea y en 2016 al Bayern, y perdió la citada con el Real Madrid.
Ahora tiene otro desafío. El objetivo es lo máximo. "Tenemos mucha fe en lo que hacemos, estamos preparados e iremos a buscar lo que estamos buscando desde hace años", proclamó el entrenador.
El ejercicio de resistencia contra el Barça ya estaba asumido de antemano. También lo ha necesitado en cada uno de los choques que ha enfrentado en esta doble eliminatoria, de la Copa del Rey a la Liga de Campeones... Y sin Jan Oblak. Juan Musso ha sido el portero en los cuatro duelos, porque era el elegido para la primera de esas competiciones y por la lesión del esloveno en los cuartos de final de la Champions. Sus paradas han sido decisivas: hasta catorce, siete en la ida en el Camp Nou y siete en la vuelta en el Metropolitano. La clasificación.
El Barcelona de Flick ha perdido tres eliminatorias. Una fue el pasado curso contra el Inter, en las semifinales de la Liga de Campeones, cuando marcó seis goles, pero encajó siete entre el 3-3 de la ida y el 4-3 en la prórroga de la vuelta. Las otras dos, correspondientes a esta campaña, han sido las dos frente al Atlético de Madrid de Diego Simeone, que le ha marcado 17 goles en sus diez enfrentamientos por los 20 recibidos en el total de ambos cursos. En concreto en este, el equipo rojiblanco logró nueve tantos por los diez de su oponente en sus seis partidos entre Liga, Copa del Rey y Champions.
Sólo dos equipos han dejado a cero al Barcelona en algún partido en este campaña. Uno fue el Chelsea, con un 3-0 en la primera fase de la Liga de Campeones, y el otro ha sido el Atlético, hasta en dos ocasiones: del 4-0 de las semifinales de la Copa del Rey del Metropolitano al 0-2 de los cuartos de final europeos en el Camp Nou, donde sólo había ganado hasta ahora el París Saint-Germain en este ejercicio y siempre había marcado algún gol el Barça. EFE
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