Agencias

La crisis de vivienda en Portugal abre un nuevo pulso entre activistas y autoridades

La crisis de vivienda en Portugal abre un nuevo pulso entre activistas y autoridades

(Actualiza con la posición del Ayuntamiento de Lisboa)

Lisboa, 3 nov (EFE).- La crisis de acceso a la vivienda en Portugal ha abierto un nuevo pulso entre los movimientos sociales y las autoridades de Lisboa, después de que los activistas que protestan en el centro de la capital rechazaran este martes abandonar su acampada para permitir la instalación de un mercado navideño.

Los organizadores explicaron en un comunicado que tres representantes del movimiento se reunieron este martes con el Ayuntamiento de Lisboa, que les ofreció otros tres emplazamientos en el centro de la ciudad para dejar libre la plaza del Rossio, donde está prevista la apertura del mercado de Navidad el próximo día 13.

"La acampada no se va del Rossio", respondió el movimiento, que propuso trasladar el mercado navideño a otro lugar para permitir la continuidad de las protestas sin perjudicar a los comerciantes.

Por su parte, el Ayuntamiento de Lisboa explicó en un comunicado que ofreció trasladar la protesta al Largo de São Domingos, la plaza del Martim Moniz o los Restauradores para compatibilizar ambas iniciativas. Según el consistorio, la sentencia del Tribunal Administrativo señala que, si no es posible otra solución, la institución debe ofrecer un espacio alternativo para la protesta.

Tras el encuentro con los activistas, el Ayuntamiento recibió a representantes de la Asociación de Dinamización de la zona de la Baixa Pombalina, que expresaron su firme voluntad de mantener el mercado navideño del Rossio en sus condiciones habituales. El consistorio recordó que esta iniciativa se celebra desde hace diez años y atrae a miles de familias.

La corporación municipal defendió la importancia de ambas iniciativas y expresó su disposición a continuar el diálogo para alcanzar una "solución equilibrada" que respete la actividad de los comerciantes y permita a los manifestantes mantener su protesta por el acceso a la vivienda.

Los activistas, que comenzaron sus movilizaciones el pasado 17 de octubre, reclaman medidas contra la especulación inmobiliaria, una mayor oferta de vivienda pública y cambios en las políticas de alquiler del Gobierno conservador, encabezado por el primer ministro Luís Montenegro.

La protesta se ha convertido en un foco de tensión política y social en Portugal después de sucesivas intervenciones policiales para desalojar las acampadas de Lisboa y Oporto, que han provocado decenas de detenciones y numerosos heridos.

El pasado domingo, más de 2.000 personas se manifestaron en Lisboa y alrededor de un millar en Oporto contra las cargas policiales de la madrugada anterior, en las que hubo trece detenidos entre ambas ciudades.

Las imágenes de esas actuaciones llevaron al presidente de Portugal, António José Seguro, a pedir explicaciones al Gobierno, mientras el ministro del Interior, Luís Neves, defendió la intervención policial.

El conflicto también ha llegado a los tribunales. Una sentencia conocida el lunes reconoció el derecho de la activista Renata Cambra a mantener una tienda de campaña en el Rossio, incluso durante la madrugada, hasta el próximo 24 de noviembre, cuando está prevista la votación final de los presupuestos portugueses.

La resolución, que no autoriza de forma general la acampada colectiva, establece que la protesta debe compatibilizarse con la celebración del mercado navideño.

En su comunicado de este martes, los organizadores denunciaron que las sucesivas intervenciones policiales han causadoo un total de 92 detenidos y decenas de heridos, y exigieron la devolución de las tiendas de campaña y otras pertenencias confiscadas.

"El Rossio es una plaza pública, no un espacio a disposición de los intereses comerciales", concluyeron los manifestantes. EFE

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