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La demócrata latina Gina Hinojosa, el rostro del cambio político en Texas

La demócrata latina Gina Hinojosa, el rostro del cambio político en Texas

Nueva York, 3 nov (EFE).- La demócrata de origen mexicano Gina Hinojosa se convirtió este miércoles en el rostro del cambio político en Texas al ser elegida la primera mujer y también la primera persona latina que gobernará el que ha sido un bastión republicano durante más de 30 años.

Hinojosa (McAllen, 1973), una abogada criada en la frontera con México que entró en política para evitar el cierre de la escuela pública de su hijo, parecía tener pocas posibilidades cuando anunció su candidatura hace un año, pero acabó venciendo al 'Goliat' ultraconservador Greg Abbott.

Legisladora de un distrito liberal de Austin desde 2017, Hinojosa fue subiendo en las encuestas a base de una campaña "populista", como ella misma ha descrito, centrada en la defensa de la educación pública y la ayuda a las familias trabajadoras, pese a apenas tener el apoyo del Partido Demócrata.

"Nunca planeé ser política. Soy una madre que ama a sus hijos, cree en sus maestros, y cree en las escuelas públicas de Texas", dijo la política en su discurso, en el que recordó que, desde la junta escolar hasta la Cámara de Representantes, buscaba dar la "oportunidad de tener éxito" a cada niño.

Casada y madre de dos hijos, la primera gobernadora demócrata de Texas desde 1995 tampoco llegó a la política por accidente, puesto que su padre, Gilberto Hinojosa, un exjuez del condado de Cameron, fue presidente del Partido Demócrata en el estado durante 13 años.

Según relató en una entrevista con The New York Times, su padre y su madre, Crisanta Guerra, pareja desde el instituto, comenzaron sus carreras como abogados de derechos civiles y crearon una "comunidad binacional" en su hogar, muy frecuente en el estado fronterizo.

Y es que uno de las hitos de la política ha sido encontrar puntos en común con su electorado, repudiando la "agenda demócrata" pero prometiendo un abaratamiento de la sanidad y la factura eléctrica, menos impuestos a la propiedad y más escrutinio a las grandes empresas y el capital privado.

Contra las tecnológicas y el ICE

Entre otros factores que han permitido a la nueva gobernadora ganar votos estuvieron el apoyo de Abbott a las grandes fortunas, los gigantes tecnológicos y los centros de datos, estos últimos muy impopulares, junto con el malestar económico y la baja popularidad del presidente Donald Trump.

Precisamente arremetió contra la falta de control en las redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), que se han cebado con parte de la población del estado y han sido un acicate para la ola demócrata de las elecciones legislativas.

Y poniendo la lucha contra la corrupción como bandera, el mes pasado Hinojosa incluso demandó a Abbott alegando que el magnate Elon Musk estaba financiando su campaña de reelección mientras recibía ventajas fiscales y contratos con el estado, unas denuncias que pasaron factura a su rival.

Abbott gastó unos 281 millones de dólares en la campaña frente a los casi 37 millones de Hinojosa, quien además afirmó que el 95 % de ese dinero procedía de pequeñas donaciones.

La hasta ahora legisladora aseguró esta noche que su victoria "sorprende al mundo" y criticó el gasto en publicidad en su contra, pero agradeció a Abbott con cordialidad sus 12 años "de servicio a este gran estado" y reveló que este la llamó para felicitarla y colaborar en la transición de poder.

La máxima ejecutiva de Latino Victory Fund, Katharine Pichardo, una de las entidades que movilizó a sus votantes, aseguró que su elección es "un mensaje claro" de que los texanos "están listos para el cambio" en el estado con la mayor población latina de Estados Unidos, un 40 % del total de habitantes. EFE

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