La enseñanza separada del alemán en Austria deja secuelas en el rendimiento escolar
Viena, 26 Set 2026 (AFP) -
La separación en Austria de alumnos que no hablan alemán ha llevado a la repetición de curso de una cuarta parte de los estudiantes afectados, según una primera evaluación presentada ocho años después de la introducción de esta medida.
"Me sacaban de clase", recuerda Abdlrahman Aljanabi, un iraquí que perdió dos años aprendiendo alemán en un grupo separado, lo que le impidió asistir a clases de matemáticas o física.
A sus 19 años, todavía no ha obtenido el bachillerato.
"Estaba un poco perdido, un poco molesto", explicó a la AFP, "porque no entendía por qué era el único que tenía que salir para ir a otra clase".
Al igual que este joven refugiado, el 35% de los alumnos de origen sirio y el 27% de los menores de nacionalidad ucraniana están actualmente afectados por esta medida, según cifras del Fondo Austríaco de Integración (ÖIF).
Aplaudida en su momento por la opinión pública tras la llegada de numerosos refugiados en 2015 y 2016, la medida fue adoptada por la coalición del conservador Sebastian Kurz y el partido de extrema derecha FPÖ, en el poder entre diciembre de 2017 y mayo de 2019.
Eso convierte a este próspero país centroeuropeo en una excepción, ya que la mayoría de los países de la región priorizan la inmersión de los niños que hablan otro idioma en casa.
Si fallan una prueba lingüística, esos alumnos no pueden seguir determinadas asignaturas junto con sus compañeros.
En cambio, son agrupados por separado para dominar primero la lengua, con quince horas semanales en primaria y veinte en secundaria, durante un máximo de dos años.
"Cuando llegas a una escuela, lo único que quieres es integrarte", lamenta Makarii, de 16 años, que huyó de Kiev en 2022 tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania.
"Pasas tiempo en un grupo que luego se disuelve, pierdes a tus amigos y no conoces a los profesores de la clase ordinaria", explica el adolescente.
- Nuevos problemas -
Judy Amer, una egipcia de 16 años, pasó cuatro meses alejada de los alumnos austríacos. La razón del periodo relativamente corto fue que en El Cairo, donde estudiaba en un colegio privado, ya aprendía alemán.
Su padre, un expatriado y no un refugiado, como muchos extranjeros residentes en Austria, se mostró sorprendido por la obligatoriedad del sistema.
Según Susanne Schwab, especialista en ciencias de la educación de la Universidad de Viena, quien estudió los efectos de esa reforma, la medida no ha "aportado ninguna solución", sino que ha "generado problemas".
Ya en 2022, un informe de expertos denunció "mecanismos racistas" y "discriminación institucional (...) bajo la apariencia de apoyo lingüístico".
Durante los debates parlamentarios, el experto Hans-Jürgen Krumm calificó la iniciativa de medida electoral "de segregación, no de integración", una situación que, según él, queda reflejada en los últimos datos de la OCDE.
Entre 2015 y 2023, la proporción de alumnos con al menos dos años de retraso escolar pasó del 4,1% al 5,8% en primaria y del 6,5% al 9,1% en secundaria.
Según Schwab, este aumento se debe a la "repetición automática" de los alumnos afectados, que no pueden pasar al curso siguiente porque no reciben calificaciones en las principales materias.
El Ministerio de Educación no respondió a las consultas de AFP, aunque reconoció en la prensa local que la tasa de repetición es "demasiado elevada", sin anunciar la supresión de la medida.
No obstante, flexibilizó la ley en julio para permitir que los directores de centros educativos decidan por sí mismos la forma de organizar el apoyo lingüístico.
La mitad de los centros educativos ha puesto fin a los grupos separados, una decisión denunciada de inmediato por el FPÖ, que sigue creciendo en las encuestas y encabeza las intenciones de voto en el país.
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