La Fiscalía francesa pide penas de cárcel para la exministra Dati por corrupción
París, 28 sep (EFE).- La Fiscalía francesa pidió este lunes penas de cuatro años de cárcel, dos exentos de cumplimiento y dos en arresto domiciliario, para la exministra conservadora Rachida Dati, por corrupción con el grupo automovilístico Renault, para cuyo expresidente, Carlos Ghosn, solicitó cuatro años de prisión firmes.
En el último día del proceso contra ellos por el presunto pago de comisiones a Dati entre 2009 y 2013, la que fuera ministra de Nicolas Sarkozy, y hasta febrero pasado de Emmanuel Macron, afronta también la petición de una multa de 450.000 euros, 900.000 en concepto de confiscación y cinco años de inhabilitación y de prohibición de ejercer la abogacía.
La Fiscalía pidió, además, que esas penas sean impuestas de forma preventiva, es decir, que no se suspendan en caso de que presente un recurso.
"Una muerte política", según los abogados de Dati, jefa de la oposición en el Ayuntamiento de París, ciudad que trató de conquistar en las municipales de marzo pasado, sin éxito frente al socialista Emmanuel Gregoire.
Dati está acusada de haberse embolsado 900.000 euros de comisiones de Renault para obtener beneficios en el Parlamento Europeo, donde fue parlamentaria entre 2009 y 2019.
La defensa trató de demostrar que la exministra fue contratada como abogada para aconsejar a la empresa automovilística en estrategia de asentarse en el norte de África.
Pero la Fiscalía destacó que no se ha podido entregar ninguna prueba de ese trabajo y rechazó el argumento de la defensa de que no dejó rastro porque se ejercía en altas instancias estatales que no dejan huella.
Ghosn, que se encuentra en Líbano huido de la justicia, no compareció en el juicio, cuya sentencia se conocerá en unos meses.
Dati, nacida en la Borgoña francesa en 1965 en el seno de una familia de origen magrebí, hija de un albañil marroquí y de una ama de casa argelina, saltó a la luz pública cuando en 2006 Sarkozy le nombró como uno de los rostros de su campaña al Elíseo, un ejemplo para el candidato conservador de la integración.
Magistrada de formación, fue nombrada en 2007 ministra de Justicia y el país descubrió una voz libre y vibrante, un carácter fuerte que le valió grandes enemigos.
Tras dos años en el cargo, se lanzó a la conquista del Parlamento Europeo, carrera que compatibilizó con su condición de concejala de París y alcaldesa del distrito 7, que todavía hoy mantiene.
Tras un primer intento de arrebatar a la izquierda la Alcaldía de París en 2020, regresó a la primera línea política cuando, contra todo pronóstico, Macron la nombró ministra de Cultura, en un intento de atraer a figuras de otros terrenos políticos.
Solo abandonó el cargo para lanzarse a una segunda campaña municipal que tampoco le permitió lograr su sueño de ser alcaldesa de París. EFE
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