La Jurisdicción de Paz imputa a cinco excomandantes de las FARC por violencia sexual
Bogotá, 21 sep (EFE).- La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó este lunes crímenes de guerra y lesa humanidad a cinco excomandantes de la extinta guerrilla de las FARC por 68 hechos de violencia sexual y otras violencias basadas en género.
Los imputados fueron comandantes del Frente Sexto y las columnas móviles Jacobo Arenas y Gabriel Galvis de esta guerrilla, desmovilizada por el acuerdo de paz firmado con el Gobierno en noviembre de 2016, y la JEP les "atribuyó responsabilidad a los comparecientes por mando".
El alto tribunal señaló que estos cinco exguerrilleros no ejercieron el control efectivo para prevenir, investigar y sancionar los crímenes cometidos contra mujeres y niñas reclutadas por sus subordinados dentro de los grupos que comandaban en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca (suroeste).
Por esa razón, la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la JEP los halló responsables de los crímenes de lesa humanidad de violación, otras formas de violencia sexual de gravedad comparable y persecución por motivos de género.
También los imputó por los crímenes de guerra de violación, tortura y ultrajes contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes, por los abortos y anticoncepción forzadas practicadas a las niñas y mujeres reclutadas.
"La Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad identificó un patrón criminal: la violencia sexual y otras violencias basadas en género contra la población civil y contra integrantes de las FARC, ejercida en el marco de la disputa por el control territorial y social de la zona", agregó la información.
En agosto de 2021, la JEP cifró en al menos 18.677 las personas menores víctimas de reclutamiento forzado por parte de las guerrilla entre 1996 y 2016, durante el conflicto armado colombiano.
En marzo pasado, los últimos jefes de las extintas FARC reconocieron su responsabilidad y pidieron perdón por el reclutamiento y la utilización de miles de niñas, niños y adolescentes por esa guerrilla durante el conflicto, tras ser imputados por este delito.
"Reafirmo mi reconocimiento (de este delito) como último comandante de las FARC-EP, que comprende que estas situaciones no se pueden reparar del todo, pero convencido de que con la verdad integral y asumiendo nuestra responsabilidad en la política de reclutamiento podemos aportar para que esto no vuelva a repetirse", expresó entonces el último jefe de la guerrilla, Rodrigo Londoño.
Londoño, conocido en su época de guerrillero con el alias de Timochenko, añadió que "el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes nunca debió ocurrir".
En su opinión, "el dolor; los homicidios; las interrupciones de los embarazos; los hechos de violencia de género y violencia reproductiva, y la discriminación por prejuicio generaron grandes daños físicos y psicológicos que aún persisten".
Al reconocer su responsabilidad en esos hechos y contar la verdad de lo sucedido, los exjefes guerrilleros recibirán los beneficios de la justicia restaurativa de la JEP, que contempla penas no privativas de la libertad. EFE
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